La afamada Torre Pediátrica de la Ciudad de Veracruz representa uno de los monumentos más emblemáticos de la corrupción y la ineptitud característicos del desgobierno de Duarte de Ochoa, otros lo son el Túnel Sumergido y el Libramiento de Cardel, obras iniciadas desde el periodo de Fidel Herrera y nunca concluidas en los seis años del ahora huésped del reclusorio norte. Costosas y plenas de vicios de construcción y malos manejos económicos el Libramiento, el Tunel y ahora el Hospital Pediátrico han sido concluidos e inaugurados por el gobierno bianual de Yunes Linares, a quien se presenta la oportunidad puesta en bandeja de demostrar que con voluntad desde un gobierno es posible satisfacer las necesidades colectivas.