Damasco 15-04-2018.- El Gobierno de Siria ha condenado la “agresión tripartita” lanzada de madrugada por Estados Unidos, Francia y Reino Unido, en la medida en que la considera una “violación flagrante” del Derecho Internacional y de los principios de la ONU, y ha advertido de que estos bombardeos no afectarán a sus operaciones militares contra el “terrorismo”.

El Ministerio de Exteriores sirio ha atribuido la ofensiva al “fracaso de la conspiración” de Occidente y a la derrota de quienes, sobre el terreno, han actuado como “herramientas” de sus intereses, en aparente alusión a los rebeldes apoyados por países como Estados Unidos.

Damasco ha advertido a los países intervinientes de que correrán la misma suerte que sus aliados y también ellos sufrirán el “fracaso” y la “vergüenza”, según un portavoz citado por la agencia de noticias oficial, SANA.

En este sentido, ha lamentado que se quiera “impedir el trabajo de la misión, anticipar sus resultados y añadir presión para intentar encubrir las mentiras” vertidas en los últimos días. El régimen de Al Assad ha negado haber utilizar armas químicas contra la población, pese a los indicios que así lo acreditarían.

Damasco ha instado a la comunidad internacional a unirse a su “condena” de las acciones de Washington, Londres y París, y ha advertido de que estos bombardeos “no afectarán a la voluntad y determinación” de las Fuerzas Armadas Sirias para combatir el terrorismo y defender la soberanía y la integridad territorial.

En su opinión, los ataques “no llevarán a nada” y solo servirán para “inflamar las tensiones en todo el mundo”. Son “una amenaza para la paz y la seguridad”, ha denunciado la fuente consultada por SANA.

El Ministerio de Exteriores ha asegurado en su reacción que la población de Damasco ha salido a las calles para “condenar” este ataque. La agencia de noticias oficial incluso habla en una de sus informaciones de “vida normal” en la capital y en otras ciudades pese a la ofensiva militar.

Tanto las autoridades de Siria como las de Rusia han cifrado en torno a un centenar los misiles disparados por las fuerzas estadounidenses, francesas y británicas.

Según las Fuerzas Armadas sirias, “la mayoría” fueron derribados por los sistemas de defensa antiaérea, aunque algunos terminaron impactando en “un edificio que alberga un centro de enseñanza y laboratorios científicos”. Además, la explosión de uno de los misiles habría causado heridas a tres civiles.