Ruta Cultural
Por: Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.
4 de abril de 2018

Lo que el viento se llevó.

En el recién pasado mes de marzo se cumplieron noventa años que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas entrega el prestigiado premio mayormente conocido como “Óscar”. En el mundo del cine es el galardón de mayor reconocimiento, en estos noventa años la Academia a distinguido a destacados directores, actores, escritores, y muchas de las películas premiadas hoy son un clásico del cine mundial, algunas películas tienen su origen en guiones originales y otras son producto de obras maestras de la literatura universal.

Por lo antes mencionado, el presente mes será dedicado a conocer cuatro obras clásicas de la literatura llevadas al cine y premiadas con el “Óscar” como mejor película. La obra que inicia esta serie literaria fue escrita por Margaret Mitchell bajo el título: “Lo que el viento se llevó” publicada en 1936. La novela fue adaptada y llevada a la pantalla grande en diciembre de 1939. La película es una producción de David O. Selznick y dirigida por Víctor Fleming, los actores y protagonistas estelares son: “Vivien Leigh (Scarlett O´Hara), Clark Gable (Rhett Butler), Leslie Howard (Ashley Wilkes), Olivia de Havilland (Melanie Hamilton)”.

En la actualidad “Lo que el viento se llevó” es considerada una película de culto, Margaret Mitchell demoró un periodo de diez años escribiendo su única novela que la volvería inmortal. El contexto central que narra la obra es la Guerra de Secesión en Estados Unidos que se desarrolló entre 1861 a 1865, pero la obra va más allá de la guerra, viviremos parte de lo que los americanos llamaron la reconstrucción.

En enero de 1861 Georgia se sumó a los Estados del Sur que se estaban separando de los Estados Unidos de América, al final 11 Estados fueron los que conformaron la Confederación de América, los confederados apostaban por continuar con la esclavitud, además, se quejaban que la política federal favorecía los intereses económicos del Norte por encima de los del Sur. Los opositores eran los Estados de la Unión liderados por el Presidente Abraham Lincoln, quienes estaban a favor de la abolición de la esclavitud, las tensiones cada vez eran más fuertes y en abril de 1861 estalló la guerra civil estadounidense.

La historia de la novela inicia precisamente en ese mes de abril de 1861: “Sentada con Stuart y Brent Tarleton a la fresca sombra del porche de Tara, la plantación de su padre, aquella mañana de abril de 1861, la joven ofrecía una imagen linda y atrayente. Scarlett O´Hara no era bella, pero los hombres no solían darse cuenta de ello hasta que se sentían ya cautivos de su embrujo, como les sucedía a los gemelos Tarleton. En su rostro contrastaban acusadamente las delicadas facciones de su madre, una aristócrata de la costa, de familia francesa, con las toscas de su padre, un rozagante irlandés.  Los ojos verdes en la cara de expresión afectadamente dulce eran traviesos, voluntariosos, ansiosos de vida, en franca oposición con su correcto porte. Los modales le habían sido impuestos por las amables amonestaciones y la severa disciplina de su madre; pero los ojos eran completamente suyos.

El Sur es representado por gente valiente, adinerada, con un enorme gusto por la comida, la fiesta, el whisky, la mayoría de sus habitantes tenían poco o casi nada de afecto a los libros, al teatro, a la cultura, etc. Esto implica que Scarlett O´Hara era una joven cautivante, pero arrogante, caprichosa, engreída, vivía con su familia integrada por sus padres Gerald y su madre Ellen, junto a sus hermanas Carreen y Suellen, más una buena cantidad de esclavos, sirvientes, capataces, y, sobre todo, la joven vivía rodeada de enamorados que pretendían casarse con ella, entre los que se encuentran los gemelos Tarleton.

Scarlett estaba planeando con los gemelos el asistir con sus familias a la barbacoa que ofrecía la familia Wilkes, de pronto los gemelos le platicaron a Scarlett que mañana en la barbacoa, Ashley Wilkes haría público su próximo enlace matrimonial con su prima Menalie Hamilton, la noticia fue para la bella Scarlett como un balde de agua fría, resultó que la joven estaba plenamente enamorada de Ashley, y en ese mismo instante pensó y planeó todo para impedir que Ashley se casará con Melanie y lo hiciera con ella.

En plena fiesta Scarlett se las ingenió para platicar a solas con Ashley, le dijo que lo amaba, él caballerosamente la rechazó, la niña engreída acostumbrada a tener todo lo que quiere le pegó una cachetada y Ashley la dejó sola en la biblioteca, molesta y humillada por el rechazo Scarlett tiro un florero sobre la pared y en ese instante hizo aparición un personaje enigmático y carismático llamado Rhett Butler. Rhett había estado acostado en el sillón y escuchó toda la conversación de Scarlett y Ashley, ella sintió pavor, vergüenza, desesperación, Rhett le dijo que no era una señorita, pero que guardaría su secreto, desde éste momento Scarlett sintió odiarlo.

Por coraje y capricho ese mismo día Scarlett se comprometió en matrimonio con Charles Hamilton, hermano de Melanie y cuñado de Ashley. Obviamente no sentía la mínima atracción y gusto por Charles, a los pocos días los jóvenes se casaron. Charles se fue a la guerra y luego, luego, murió, Scarlett quedó embarazada y tuvo a Wade Hampton, hijo de Charles.

Por motivos de guerra, depresión y aburrimiento, Scarlett fue enviada a Atlanta para que viviera una temporada con su cuñada Melanie mientras Ashley regresaba de la guerra. En Atlanta, la joven sureña se reencontrará con el galante Rhett Butler, su reencuentro no fue muy agradable para la joven, sabía que ese hombre pícaro tenía un secreto suyo:

“–¿No tema, bella señora! Su culpable secreto está encerrado en mi corazón. –¿Oh! –murmuró Scarlett febrilmente –. ¿Cómo puede decir una cosa semejante? –Lo he dicho para tranquilizarla. ¿Qué quiere que le diga? ¿Sea mía, hermosa, o de otra manera lo revelaré todo?

Entre más convivía con Rhett más desagradable le era, con el paso del tiempo convivieron mucho, aun así, Rhett no dejaba de ser un hombre pícaro, cuando la miraba ella sentía que la desnudaba, pero en el fondo le gustaba, sentía una atracción especial por él.

Los confederados perdían la guerra, Atlanta era de las últimas ciudades por conquistar, Melanie estaba a punto de tener un hijo y Ashley le pidió encarecidamente a Scarlett no abandonara a su esposa mientras él estuviera peleando en la guerra, cuando las tropas de los yanquis llegaron a Atlanta y destruían la ciudad, Scarlett estaba desesperada, sufrían para comer, Melanie se encontraba muriéndose por el parto, no tenían caballos ni carros para abandonar Atlanta, se acordó del repudiado Rhett y pudo más su necesidad que el orgullo, lo mandó a llamar e inmediatamente como pudo Rhett robó un caballo y le salvó la vida de manera heroica a la bella Scarlett, Melanie y a su hijo recién nacido.

Cuando Scarlett llegó maltrecha a Tara a la casa de sus padres, su madre Ellen había muerto el día anterior, su padre por el dolor enloqueció, no había absolutamente nada para comer, toda la zona estaba desecha, incendiada, con todo en contra la joven empezará a tratar de sobrevivir, se verá obligada junto a sus hermanas a trabajar en el campo arando, mal comidas, y aquí es cuando Scarlett pronuncia desde el fondo de su corazón una de las frases más celebres de la novela:

El hambre volvía a roerle el vacío estómago. Exclamó en voz alta: -Dios sea testigo de que los yanquis no van a poder conmigo. Voy a sobrevivir a estos, y cuando todo termine no volveré a pasar hambre otra vez. Ni yo ni ninguno de los míos, aunque tenga que robar o matar. ¡Dios sea testigo de que nunca más voy a pasar hambre!”

Si la guerra las había dejado en semejante condición, lo peor estaba por venir, era la llamada reconstrucción del Sur. Falta demasiado por recorrer en esta fascinante historia. Scarlett por interés económico y sobrevivencia se casará con Frank Kennedy, pero Rhett Butler jamás desaparecerá de su vida, él la amaba y haría todo por conseguir su amor…

Correo electrónico: miguel_naranjo@nullhotmail.com