Al igual que los jinetes del apocalipsis en México padecemos tres grandes lacras sociales: la corrupción, la impunidad y la inseguridad, las tres estrechamente vinculadas a la deformación de nuestro sistema político y a una clase política que vela solo por sus propios intereses. Así lo tiene bien diagnosticado el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), para el cual esa trilogía es pesada ancla para el desarrollo económico del país pues inhibe la inversión pública, que el año pasado fue apenas de 3 por ciento del producto interno bruto, “uno de los niveles más bajos en los pasados 70 años…”. He aquí tres de los temas en el debate nacional del actual proceso electoral