Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra

Quien piense que el anuncio que hizo este miércoles el gobernador Yunes Linares es una de sus acostumbradas Cajas Chinas, se equivoca.

Al dar a conocer que cuatro departamentos de la lujosísima Torre Pelicanos que pertenecían a Javier Duarte pasaron a poder del Gobierno estatal, Miguel Ángel quiere seguir abonando el camino para que su hijo lo suceda en el cargo. Y es que uno de sus contrincantes ya se le emparejó y el otro amenaza con alcanzarlo.

Yunes Linares sabe que la encuesta que dio a conocer el portal SDP Noticias se acerca mucho a la realidad. En ella su hijo sigue a la cabeza, pero Cuitláhuac García está a sólo 0.7 décimas de alcanzarlo y José Yunes Zorrilla a 11 puntos, cuando el mes anterior llevaba una desventaja bárbara.

Gente cercana al gobernador dice que a este no le preocupa tanto la cercanía de Cuitláhuac en relación al puntaje que lleva su hijo, como el crecimiento de Yunes Zorrilla a quien creía en el hoyo. Para Cuitláhuac tiene el antídoto que soltará en su momento, pero no tiene nada que pueda hacer tambalear a Pepe Yunes y eso le quita el sueño.

El problema es que ni los bienes recuperados ni el monto en que están valuados cimbraron a los veracruzanos. ¿A quién puede interesarle que a Duarte le quiten 50 millones de pesos en inmuebles cuando está acusado de haberse robado miles de millones?

Como en política todo suma, Yunes aprovechó para hacer la sumatoria de lo recuperado y dio a conocer que el rancho Las Mesas que se encuentra en Valle de Bravo, puede pasar a la Sedena mediante el pago de 200 millones de pesos. Y el rancho El Faunito será convertido en un Centro de Investigación.

¿Irá a moverse más hacia arriba la campaña de Miguel Ángel hijo con estos anuncios? Pocos lo creen.

Este tipo de declaraciones dejaron de tener el impacto de hace unos meses cuando todo lo que oliera a Duarte sacudía a la sociedad y elevaba los bonos del gobernador. Pero con el gordo en la cárcel el interés por lo que le quiten ha menguado.

Ojo, esto no quiere decir que los veracruzanos no estén deseando que le lo dejen con lo puesto (lo que sería un bombazo mediático a favor del joven Yunes Márquez), digo que noticias como la de los cuatro departamentos recuperados han dejado de impactar.

Mientras Yunes Linares no baje los índices de inseguridad en Veracruz, ninguna noticia, por espectacular que sea, hará que suban las preferencias electorales por su vástago, que de acuerdo con algunos encuestadores serios ya llegó a su techo.

Todos los caminos para que Yunes Márquez herede el poder de su papá, pasan invariablemente por el tema de la inseguridad. Y mientras ésta no baje o de plano se erradique, pocas esperanzas tendrá el joven de alzarse con la victoria este 1 de julio.

Yunes Linares aderezó la información sobre la recuperación de los departamentos, con el hecho de que uno de ellos tiene una cava para 500 botellas de vino valuada en 12 millones de pesos “sin las botellas”.

¿Y qué quería? ¿Que con tanto dinero como robó el gordo impresentable guardara los pomos en cajas de huevo?

Insisto, reitero y subrayo, no es con anuncios apantallantes como favorecerá la campaña de su hijo y le agenciará más votos, sino disminuyendo de manera significativa la inseguridad.

Ese es el camino, no hay más ni hay de otra. Y Yunes Linares debe saberlo muy bien.

bernardogup@nullhotmail.com