Dialogando
Por: Abel Domínguez Camacho

El candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia sigue como puntero según las encuestas que así lo consignan, lo mismo que en segundo lugar el candidato de la Coalición Por México al Frente, incluso se dice en el posdebate que este ha ganado un par de puntos porcentuales.

Al candidato de la Coalición Todos por México, igual que a su candidato a la gubernatura de Veracruz, las encuestadoras los ubican en un lejano tercer lugar. Mucho se ha dicho respecto a la loza que ambos cargan, el desprestigio del PRI gracias a la rapacidad de varios gobernadores y, de muchos funcionarios del nivel central y local. ¿Cómo convencer a propios y extraños con ese lastre?

No es fácil la tarea que enfrentan los Pepe´s, estamos hablando de una lista nominal nacional de 89.2 millones de votantes y para la  entidad se consignan 5.8 millones de veracruzanos, que ojalá salgan a votar.

En la mesa de dialogo incluida en el debate, el moderador en turno aseveró “el PRI y el PAN no pudieron darnos la seguridad requerida, ¿por qué?”, sutilmente tendenciosa la construcción de la oración; José Meade se enganchó y recitó sus tres propuestas sobre la seguridad, perdiendo la oportunidad de sugerir que le preguntaran a EPN. Las respuestas de los otros candidatos no vienen al caso.

Para Veracruz, en 2016, electoralmente funcionó el ataque directo al mandatario saliente; en el actual proceso se está repitiendo a través de señalar procedimientos en contra de funcionarios de la pasada administración, sumado a cualquier tipo de acción y promoción que realice el gobierno panista en turno y, se presume un órgano electoral local a modo.

Dicho lo anterior, poco en tan poco espacio, pero suficiente para sugerir que los Pepe´s, tienen obligadamente que deslindarse de todo aquello que los liga, tanto al PRI como a los personajes que han deshonrado a dicho instituto político.

Pepe Yunes la tiene cómoda, con Javier Duarte en la cárcel y sin dejar de ser caballero, puede desmarcarse, también, debe buscar la manera de reforzar su posición como priista, tiene la experiencia y el saber hacer; si Pepe Yunes asume un mayor liderazgo desde el partido y para el partido, creo que bien le caería tomar las riendas de las estructuras para operar de acuerdo a sus principios y prioridades.

Pepe Meade la tiene más difícil, candidato no priista, sin embargo, en la ceremonia donde fue ungido por el PRI, Meade expresó desesperadamente un “háganme suyo”. Está a tiempo de buscar deslindarse del PRI y de EPN, previo acuerdo con este. Deslindarse desviando los reflectores hacia los responsables de todos los actos de corrupción o de estrategias fallidas, solo tiene que decir: pregúntenle a EPN o, hoy soy un candidato de coalición a la presidencia de la república y vengo a poner en la mesa las propuestas que permitan reorientar las imprecisiones del pasado. Esto implica también, no desgastarse atacando a los otros candidatos.

Finalmente, aunado al deslinde, los Pepe´s tienen que ponerle sal y pimienta a su discurso, retomo un pequeño fragmento del libro Palabras Mayores de Spota: “Lo que dices necesita calor, color, sabor…Dicho de otro modo, haz que cuando hables tus palabras se vean, se huelan, se les sienta el peso…así te entenderán”