Según se explica en derecho constitucional y en la ciencia política el bicamarismo encuentra su razón de ser en el complemento que necesariamente debe existir entre órganos deliberantes sobre el bien público, el equilibrio es inherente a la función legislativa, históricamente así se ha demostrado; los diputados representan al pueblo, los senadores a las entidades federativas, aunque en el fondo son producto de la voluntad popular. Por este funcionamiento de equilibrio podemos entender lo que ilustra la Cámara de Senadores al frenar la minuta aprobada por los diputados por la que se elimina el fuero de todos los servidores públicos. Según el senado la minuta de los diputados tiene “deficiencias e inconsistencias jurídicas y de técnica legislativa” que deben corregirse. “Aprobarla en sus términos, pondría en situación de vulnerabilidad al presidente de la República, del partido que sea, y se podría incluso llegar a la ingobernabilidad y a una crisis de Estado…”. La fiesta adelantada por la desaparición del fuero se titula “del gozo al pozo”