Xalapa, Ver. A 18 de abril de 2018./ Redacción Sociedad 3.0

En entrevista para El Financiero Costas Christou, jefe de Misión para México del Fondo Monetario Internacional habló acerca de la responsabilidad que tendrá el próximo presidente de México en tema de economía. Señaló que  tienen que buscar la estabilidad macroeconómica mientras avanza con la agenda de cambios estructurales para elevar el crecimiento y la productividad, dando prioridad a reformas en beneficio del Estado de derecho y la disminución de la informalidad y corrupción, pues el candidato que gane la silla presidencial arrancará su administración en una coyuntura económica local y externa más favorable:

“Las autoridades deberían continuar aplicando políticas macroeconómicas prudentes y mantener sólidos marcos de política para ayudar a la estabilidad macroeconómica, mientras se avanza con la agenda de reformas estructurales para elevar el crecimiento de la productividad”

En términos de reformas estructurales se debe dar prioridad a las que están dirigidas a la corrupción, el Estado de derecho y la informalidad, que se perciben ampliamente como obstáculos importantes para la inversión y el crecimiento; señaló que en los últimos años las autoridades mexicanas han implementado una ambiciosa agenda de reformas estructurales, que comprendió importantes esfuerzos para fortalecer las instituciones de México, incluso mediante la creación del nuevo Sistema Nacional Anticorrupción.

Según la entrevista que dio a El Financiero, las previsiones de crecimiento para México son el reflejo de “la resistencia sostenida de la demanda interna, revisiones de crecimiento al alza para Estados Unidos y revisiones al alza de posibles proyecciones de crecimiento para México, siguiendo los cambios en la metodología de cuentas nacionales del país”, señala el organismo.

Además, estima que al cierre del siguiente año la inflación se ubicará en tres por ciento, mientras que la tasa de desempleo será de 3.4 por ciento. Su escenario contempla que la deuda neta se estabilizará en 45 por ciento del PIB y que el balance primario seguirá presentando un superávit.

Los pronósticos apuntan a un crecimiento promedio de 2.7 por ciento del PIB entre 2019 y 2023, por arriba del 2.5 por ciento de los primeros cinco años del actual gobierno.