“El alcalde es buena gente” es la expresión que Ricardo Ahued usó para referirse a Hipólito Rodríguez, quien nada funcional ha realizado en el cargo conseguido por el “efecto” López Obrador.  Aparte del viajecito a Argentina, de enfrentarse al gobernador, de declarar en contra de Américo, de asegurar que no cedería a presiones de Antorcha Campesina, solo para enseguida doblar las manos y de sesionar para diseñar estrategias para su desempeño, Hipólito Rodríguez aún no responde a las necesidades xalapeñas; y debiera empezar a preocuparse porque las declaraciones de Ahued reflejan el comentario ciudadano, y debe demostrar a la ciudadanía que el “cambio” prometido va en serio y no es más de lo mismo. Además, su jefe político promueve la revocación de mandato y en una de esas…