El Instituto Nacional Electoral ha mostrado férrea voluntad en la irrestricta aplicación de la norma electoral, esa actitud invita a suponer que corregirá cualquier desapego a las reglas establecidas, lo cual otorga confianza. En Veracruz esa percepción no es equiparable respecto al Organismo Público Local Electoral (OPLE), es decir no inspira confianza ni que haya atributos suficientes para sancionar lo sancionable. Aunque el consejero de ese organismo, Juan Manuel Vázquez Barajas, no descarta una posible judicialización en el proceso electoral en marcha, en base al crecido número de quejas (80) presentadas por actos anticipados de campaña, sin embargo no arriesga a comprometerse sobre si el OPLE actuará conforme a la ley o se mostrará omiso. Se confirma con la declaración de la consejera Tania Vásquez Muñoz quien reconoce que el OPLE “no tiene la fuerza institucional del INE”, lo cual revela en el OPLE un “localismo empobrecedor”.