El proceso electoral 2018 se constituye como uno de los más interesantes y trascendentes del acontecer mexicano, no solo porque por vez primera incursiona la figura de candidato independiente sino por el número de cargos de elección popular que están en juego, desde la presidencia de la república, gobernadores, senadores, diputados y alcaldes. Todo eso convierte al territorio nacional en un hervidero político, en una arena política en donde el discurso político lo invade todo; mucha retórica, cientos de ofrecimientos hacen víctima a una sociedad cansada de sus políticos, que a su vez exhiben sus principales características, desde la traición hasta la mentira. Ese maremágnum desembocará el 1 de julio, día de la jornada electoral, cuando en cada una de las casillas de votación habrá hasta 6 urnas (en Veracruz habrá cinco urnas), para decidir el destino inmediato de México.