Varios países de Latinoamérica observarán cambios importantes durante 2018, en ellos se llevarán a cabo procesos electorales, a saber: Costa Rica, Cuba, Paraguay, Colombia, México, Brasil y Venezuela. En paralelo en EU se realizarán elecciones intermedias a finales de año, se renovaran 435 curules de la cámara de representantes y 33 de los 100 escaños del Senado.

Para los latinoamericanos es un reto y una oportunidad de darle un nuevo tinte a la débil democracia y a la ingobernabilidad. La presencia del crimen organizado y la corrupción son, al menos, dos de los aspectos que preocupan y que, los aspirantes deberán poner el acento en sus propuestas de campaña y no sembrar el miedo, el odio entre la población, polarizando entre los que creen o no, en tal o cual candidato.

Odebrecht, Lava Jato, Papeles de Panamá, Cambridge Analytica y la Estafa Maestra, son solo algunos de los más recientes casos de corrupción que se encuentran vigentes en el continente americano. El caso “Lava Jato” se considera la investigación sobre corrupción más grande en la historia de Brasil. Esta investigación provocó la destitución de la expresidenta Dilma Rouseff, una profunda crisis política en ese país y el encarcelamiento del expresidente Luiz Inacio Lula Da Silva.

El Mecanismo es una serie de la versión mexicana de Netflix, basada en la investigación Lava Jato, en ella el protagonista (policía) que descubre “el mecanismo” de corrupción entre el gobierno, empresarios y la empresa Petrobras, concluye que el mecanismo no tiene fin, es algo de nunca acabar; por cierto, en la serie lo califican de desequilibrado mental y lo pensionan por incapacidad, él desde su casa no quita el dedo del renglón…

No voy a discutir aquí la inocencia de Lula Da Silva, por espacio y por desconocimiento de los detalles; pero, si creo que se puede señalar que, no importando si el gobierno es de derecha o de izquierda, la corrupción no es un asunto de retórica electoral, no se borra de un plumazo. Lula un presidente de izquierda, con gran proyección internacional y con importantes logros, NO pudo erradicar la corrupción. Ojalá me equivoque, pero el mecanismo es un sinfín.

En el México de “no pasa nada”, al parecer, la impunidad va de la mano de la corrupción. Los casos de corrupción han sido ampliamente documentados y difundidos y no pasa nada; dos o tres exgobernadores encarcelados y en procesos y, algunos funcionarios medios de poca importancia encarcelados. En el otro lado de la moneda, funcionarios de alto nivel, diputados y empresarios transitan como si nada y no pierden el sueño, al menos eso parece.

En estas circunstancias es que comienza esta semana, 13 y 14 de abril, en Perú, la VIII Cumbre de las Américas, cuyo tema central es “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción”