Andrés Manuel López Obrador ya se siente presidente, por lo que en su mente, dice, diseña procedimientos para gobernar: “a mis colaboradores les voy a leer la cartilla. Para llegar a los cargos hay que unirse a Morena, dicen ‘me voy a sumar, voy por un cargo y voy a seguir igual que siempre’. Se van a ir por un tubo. Al que le vayan creciendo las uñas le vamos a dar manicura con hachuela”. Aprovecha para mofarse de las actitudes de la clase gobernante y aplica un machaqueo sicológico en la mente colectiva sobre su “seguro” triunfo, para la cual sería difícil entender un resultado desfavorable. No es mala la táctica de AMLO, pero es peligrosa y en sentido contrario a lo que pretende el INE de dar a conocer el resultado y el nombre del ganador antes de la media noche del 1 de julio para que ningún contendiente salga a declararse vencedor. ¿Se estará configurando al tigre?