Ha sido exitosa la trayectoria de informador político de Víctor Trujillo en su caracterización de Brozo, desde 1988 divierte e informa en un estilo muy especial; sin embargo las circunstancias han cambiado en México y obviamente ha influido en actores políticos, influencia a la que no escapa el mundo de los medios y sus protagonistas. En el México de hoy existe polarización política y la exhibe Brozo con esa actitud de reto y confrontación frente a Peña Nieto, nada criticable por cierto. Pero si se aprovecha la oportunidad para la militancia política entonces es preciso advertirlo porque significa apartarse del papel de comunicador objetivo para convertirse en golpeador político, eso hace una diferencia. Bien por Brozo por decir lo que muchos quisieran decir o escuchar, pero entonces habría que tomar con reserva mucho de lo que dice, o es noticia o es proclama.