En vez de gastar en proyectos “elaborados por académicos” para recomendar a los medios de comunicación la manera en cómo deben interrogar a los candidatos, los consejeros del OPLE debieran aplicarse a conocer las reglas que rigen a ese organismo para que no les enmienden la plana como lo hace el Tribunal Estatal Electoral al ordenarle la revocación del Acuerdo por el que fijaba el tope de gastos de campaña por no haber calculado correctamente los valores que conforman “el factor socioeconómico”. Esa rectificación es a causa de una queja interpuesta por el Partido del Trabajo en base a la interpretación errónea, por el OPLE, del artículo 77 del Código Electoral de Veracruz. No anda bien el OPLE veracruzano, porque cuando no le imputan falta de autoridad se les pone en evidencia, como el caso referido.