No fue fácil para Marta Meza el decurso de su vida y de su profesión como comunicadora social, lamentablemente tampoco su salida de esta dimensión a la cual abandonó la madrugada de este día. Si valiera la expresión asentaríamos que dejó atrás dolores físicos y anímicos para encontrar la paz en la incógnita de su nuevo destino. Queda su recuerdo, de ojos vivos y recio carácter, que descanse en paz.