En este espacio siempre se ha comentado que para entrar a un seminario para ordenarse como cura, es necesario estar mal de las funciones cerebrales; y el hacer el juramento de celibato es clara muestra de ello…

Sin que tampoco se pueda dejar de considerar como algo sospechoso, el que alguien quiera pertenecer a una organización de puros hombres -misógina, para decirlo claramente- que además ha sido señalada, indiciada y declarada culpable de solapar la pederastia…

Sin omitir que es público y sabio el hecho de que los seminaristas son violados por los encargados de su formación sacerdotal -por eso ha habido tantas demandas y deserciones- pero que muchos, conscientes a lo que iban, se convierten en amantes de sus superiores para ir escalando posiciones…

De ahí el comprensivo proteccionismo que hay hacia quienes son acusados de pederastia; pues todos han pasado por eso, activamente o solo como espectadores, pero todos saben lo que sucede y de lo que se trata…

No obstante, intentando lavarse las manos, el nuevo arzobispo que sustituyó al mal recordado Norberto Rivera Carrera, o sea, el tal Carlos Aguiar Retes, aprovechando los micrófonos de la $emana $anta, declaró que el delito de pederastia existe debido a los padres divorciados y la consecuente desintegración familiar…

Y aunque en cierta forma quienes lo justifican podrían decir que tiene razón; se pasa por alto que los menores de edad no son los que buscan y provocan a los curas para que los violen…

Además, con sus declaraciones el nuevo mandamás de los curas -que está como el nuevo PRI; igualito que el anterior- da a entender que va a seguir la misma línea de culpar a las victimas y proteger a los pervertidos…

Porque El Estado Vaticano -como en el Ejército- es una estructura tan estrictamente lineal, que nadie puede disentir de la opinión de Roma -que tampoco la dicta el Papa, sino la Curia- sin pagar caro las consecuencias.  Nada nuevo bajo El Sol.

Cambiando de tema…

 

En China hace unos días sentenciaron a la pena de muerte a un funcionario que recibió sobornos; y hace un par de días se supo de un individuo fue sentenciado a la misma pena de muerte, pues los jueces lo encontraron culpable de los delitos de homicidio, violación, robo y mutilación de cadáveres…

Y aunque ciertamente son hechos que se suceden en cualquier parte y en cualquier tiempo, pues siempre hay y habrá gente trastornada; la relación de las personas que delinquen y el número de habitantes, comparativamente hablando con nuestro México donde la pena de muerte no se contempla, es enorme…

Sin dejar de señalar que los sentenciados a cadenas de por vida -tampoco hay cadena perpetua; pero se les sentencia por cientos de años, que es lo mismo- se convierten en los reos más peligrosos de las prisiones, toda vez que ya no tienen nada que perder…

Y sin omitir que un porcentaje altísimo de los delitos que se cometen en todo México, quedan impunes; sobre todo si son cometidos por políticos, personas influyentes o miembros de algún cártel…

Si aquí les cortaran las manos a los ladrones, como hacen en otras Naciones; seguro que se las cortarían al primero; pero muchos se la pensarían dos veces antes de tomar lo que no es suyo.  Sin duda que debe de ser terrible el señalamiento de la sociedad ante un hecho que no puede ser ocultado…

Seguro que Carlos Romero Deschamps preferiría devolver todo lo que se ha robado y que lo metieran a la cárcel, en vez de que le cortaran ambas manos.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.