En tiempos de antaño (y aún ahora) cualquier candidato a cargo de elección popular usaba (usa) una retórica plena de falsedades, el ofrecer solo para generar esperanzas pero sin ataduras en la realidad que supongan la posibilidad de su cumplimiento. La señora Rocío Nahle, pretende ser senadora y estuvo en la cuenca del Papaloapan, allí ofreció “revisar los tratados comerciales para frenar importaciones de maíz, carne, frijol y fructosa”. Sin embargo, se le dificultaría explicar cómo le haría para satisfacer el consumo de esos insumos pues la producción nacional no alcanza para abastecer el consumo interno. Respecto de la fructuosa, eso corresponde a acuerdos internacionales de comercio exterior. Pero la señora Nahle no aclara en calidad de qué cumpliría lo que promete, si como senadora o como Secretaria de Energía, en caso de que López Obrador obtenga el triunfo electoral.