Del fracaso al desastre

Por Carlos Luna Escudero

La educación de calidad es un derecho de todos y constituye uno de los objetivos centrales de la agenda global de educación de la UNESCO. Esta prioridad hace imprescindible evaluar la educación para monitorear su situación y para perfeccionar políticas educativas que apunten a ofrecer una educación de calidad para todos.

Los objetivos en este contexto, dice la UNESCO, se refieren a mejorar todos los aspectos cualitativos de la educación, garantizando los parámetros más elevados, para conseguir resultados de aprendizaje reconocidos y mensurables.

La calidad educativa entonces se evalúa entre otros factores por la infraestructura, la cobertura, el rendimiento académico, el rezago educativo y las tasas de analfabetismo, que se muestran en un sistema educativo.

En nuestras colaboraciones anteriores señalábamos que la educación en Veracruz no pasa por su mejor momento, por el contrario, sufre una crisis que no es coyuntural, momentánea ni temporal.

Es una crisis que se ha venido originando desde hace muchos años, que es el resultado de la acumulación de políticas públicas desacertadas en materia educativa, de malas gestiones de las autoridades, de malas prácticas académicas, de vicios sindicales, de funcionarios sin perfil, excesivo aparato burocrático, normatividad rebasada, irregulares manejos de los recursos públicos, entre otras causas, que han llevado al sector a debatirse en una de las etapas más negras de su historia, hasta llegar a ocupar, para vergüenza de todos los veracruzanos, el 5º lugar nacional en rezago educativo.

Al respecto, se entiende por rezago educativo el nivel escolar de una persona o de un grupo de personas, inferior al nivel académico establecido como mínimo o suficiente. Es una condición de desigualdad y falta de justicia en términos de la distribución de servicios y oportunidades educativas.

El rezago educativo es uno de los principales problemas de México y donde Veracruz destaca negativamente. A nivel nacional, el porcentaje de población de 15 años y más que era analfabeta o no terminó la primaria o secundaria fue superior al 40% en 2016.

Los factores asociados al rezago educativo son múltiples, por lo que éste es evaluado desde dos vertientes. El primero centra su atención en las variables internas del proceso de enseñanza-aprendizaje y, el otro, en las variables extra-escolares.

Para la primera vertiente, en Veracruz las causas del rezago se encuentran en la asignación y administración de los recursos, la capacitación y las condiciones de trabajo de los maestros, los salarios, los planes de estudio, y el modelo didáctico o docente. En la vertiente externa están la situación socioeconómica, la cultura y el contexto familiar de los estudiantes, la pobreza, el desempleo, la baja escolaridad de los padres, la marginación, el embarazo a temprana edad, la drogadicción, la desintegración familiar, así como las bajas expectativas que las familias tienen de la educación.

El resultado de lo anterior es dramático. En nuestro estado, los indicadores son desoladores en tres de los aspectos educativos fundamentales: Rendimiento, Rezago y Analfabetismo, a saber:

Rendimiento Escolar

El rendimiento escolar se define como el parámetro por medio del cual se puede determinar la calidad y la cantidad de los aprendizajes de los alumnos y, además, es de carácter social, ya que contempla no sólo a éstos, sino también a los docentes y al contexto asociado al proceso de enseñanza-aprendizaje.

Se manifiesta en todos los niveles educativos y está dado fundamentalmente por los elevados índices de reprobación y abandono, por los bajos resultados en las pruebas estandarizadas, bajos índices de eficiencia terminal, etcétera.

En nuestra entidad, estos son los números:

  • Ocupa el lugar 27 a nivel nacional en población de 12 años y más con los tres grados de secundaria aprobados (70.1%).
  • En primaria, la eficiencia terminal es de 98.3%, ligeramente por debajo de la media nacional, que es de 98.9%.
  • Lugar 15 a nivel nacional en índice de reprobación en secundaria (20.7%), por encima de la media nacional que es de 19.8%.
  • Esta cifra aumenta considerablemente en el nivel de bachillerato donde dicho índice alcanza el 24.79%; con un 11.35% de abandono escolar y solo un 66.87 % de eficiencia terminal.
  • Ocupa el lugar 30 en abandono escolar en la Educación Superior (14.9%), siendo la media nacional de 6.9%.

La combinación de los indicadores de cobertura y rendimiento escolar, nos lleva a inferir dos cuestiones básicas. Primero, la capacidad que se tiene para que los alumnos asistan a las escuelas o se matriculen; y lo segundo, que una vez que estén en ellas se trabaje para que permanezcan.

De estas dos variables, el estado tiene muy bajos resultados en lo relacionado con la primera, es decir, tanto en la tasa de matrícula a primaria (94.7%, lugar 23 a nivel nacional) como en secundaria (82.3%, lugar 24 a nivel nacional) están por debajo de la media nacional; lo cual se agrava cuando la tasa de absorción de los egresados de primaria (95.3%), también está por debajo de la media nacional, ocupando el lugar 27 entre el resto de las entidades.

Es preciso aclarar que el problema del estado con la matrícula viene desde la educación preescolar, indicador en el cual ocupa el lugar 24 (67.2%) a nivel nacional, con más de 7 puntos porcentuales por debajo de la media (74.3%).

Además, de estas inferencias, habría que aclarar muchas dudas para tener mayor certeza en las propuestas a realizar, como por ejemplo:

  1. ¿Cuáles son las causas de deserción escolar en estas edades?
  2. ¿Por qué no llegan los estudiantes en edad escolar a la escuela?
  3. ¿Se tiene la capacidad suficiente de infraestructura?,
  4. ¿Por qué no aprovechamos la oportunidad que tenemos de que una vez que llegan, terminan?
  5. ¿A qué se debe el elevado índice de eficiencia terminal; estamos haciendo bien las cosas dentro de las escuelas?,
  6. ¿El comportamiento de los indicadores es generalizado o se focaliza en alguna zona determinada?
  7. Entre muchas otras.
Rezago Educativo

Este es un problema muy peligroso, en algunos casos derivado de la cobertura y del rendimiento escolar, que genera un impacto social negativo al proveer a la sociedad de personas sin la capacidad de producir “bien”.

Como lo señalamos antes, se manifiesta en la cantidad de personas de cualquier edad que están desvinculadas de la educación, los que están desfasados con respecto a su cohorte estudiantil, la baja cantidad de grados aprobados, etcétera.

  • Respecto a la población de 3 años y más, los indicadores estadísticos de nivel de escolaridad en cuanto a la educación preescolar y primaria se refiere, se comportan en Veracruz por encima de la media nacional en la mayoría de los casos; sin embargo, llama la atención que este aumento no ocurre al término de la educación primaria, ya que el porcentaje de población de Veracruz con 6 grados de primaria (39.37) está por debajo de la media nacional (42.8%):
1 grado 2 grados 3 grados 4 grados 5 grados 6 grados
Nacional (%) 3.59 4.54 5.59 10.3 9.8 42.8
Veracruz (%) 10.48 13.57 16.87 10.4 9.2 39.37
  • Solo el 33.69% de la población de 3 años y más, posee educación secundaria, por debajo de la media nacional que es de 39.8%.
  • Último lugar nacional (71.2%) con población de 5 años y más que no asiste a la escuela.
  • Ocupa el 4to lugar en población de 12 años y más sin escolaridad (8.6%)
  • En cuanto a la población de 15 años y más, ocupa el lugar 13 (55.2%) con educación básica; lugar 25 (19.7%) con educación media superior y lugar 25 (15.6%) con educación superior.
Analfabetismo

En Veracruz, este indicador es apabullante. El hecho de que 9 de cada 100 veracruzanos no sepan leer ni escribir nos habla claramente del desastre en que se encuentra la educación en la entidad, y el poco interés de las autoridades por resolver de tajo una de las principales problemáticas que impiden el desarrollo pleno de nuestra sociedad.

Por eso, este indicador no requiere explicación, sólo enfatizar que agrava exponencialmente el daño que sufre la sociedad a causa de los tres problemas anteriores. En esta variable, Veracruz ha estado por debajo de los índices de la media nacional, al menos desde 1990; aunque su ascenso ha sido gradual, en estos momentos ocupa el lugar 30 en la Tasa de Alfabetización de las personas de 15 a 24 años de edad.

  • 4to lugar en analfabetismo a nivel nacional. El 9.4% de la población de 15 años y más de la entidad es analfabeta
  • El 10.28% de la población de 6 a 14 años, no sabe leer ni escribir.
  • La tasa de alfabetización de las personas de 15 a 24 años de edad, ubica a Veracruz en el lugar 30 a nivel nacional.

El problema del analfabetismo se agrava cuando nos posicionamos en los indicadores de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, concretamente el 4.6, que nos hace ver que ya el tema no es solamente de saber leer y escribir, sino de tener nociones elementales de aritmética.

(Continuará).