Contra la pared

Por CARLOS LUNA ESCUDERO

Describir los atrasos educativos de Veracruz sería verdaderamente largo de enumerar. Basta señalar que para abatir el rezago educativo de nuestro Estado se requeriría de cuando menos 50 años, siempre y cuando se transformara de raíz la forma de enseñanza actual y se establecieran políticas públicas sectoriales para el desarrollo de la calidad en todos los niveles educativos.

Y es que en Veracruz existen más de 6 millones de habitantes mayores de 15 años de edad, de los cuales casi 3 millones tienen rezago educativo. Esto significa que cerca del 46% de todos los mayores de 15 años se encuentran en esta situación, lo que ubica a nuestro Estado en un vergonzante 5º lugar nacional.

Según las últimas cifras registradas por la Dirección de Prospectiva y Evaluación de la Secretaría de Educación Pública en 2015, de la población mayor de 15 años, que en ese período era de 5 millones 960 mil 115 habitantes, 562 mil 781 (9.4%) eran analfabetos; a 922 mil 382 personas les faltaba terminar la primaria y 1 millón 166 mil 779 no habían concluido la secundaria, por lo que un total de 2 millones 651 mil 942 veracruzanos mayores de 15 años se encontraban en rezago educativo.

En el renglón del acceso o cobertura a los diferentes niveles educativos y su eficiencia terminal, las cosas son dramáticas. Así, de acuerdo a la Estadística del Sistema Educativo Veracruzano para el Ciclo Escolar 2016-2017, formulada por la Dirección General de Planeación, Evaluación y Estadística de la SEP, se desprende que de cada 100 niños veracruzanos de entre 3 y 5 años de edad, ingresan a la educación preescolar sólo 69, quedando al margen 31 menores que por diversas causas no tienen posibilidad de atención.

Para la primaria, de cada 100 niños veracruzanos de entre 6 y 11 años de edad que ingresan, 3.5 no la concluyen. De esos, 96.5 niños terminan la primaria, y sólo ingresan a secundaria 93.

Para la secundaria, de los 93 alumnos de entre 12 y 14 años que terminaron la primaria, sólo encontraron cupo 90, de los cuales terminan sus estudios 80 alumnos, quedando en el camino 13 estudiantes.

Lo anterior significa que, hasta esta etapa, quedaron en el camino 7 niños entre los que no terminaron la primaria y los que no tuvieron oportunidad de ingresar a la secundaria; y que de 100 menores veracruzanos que ingresaron a la primaria, sólo 80 concluyen la secundaria.

Ahora bien, de estos 80 jóvenes con la secundaria terminada, sólo pueden ingresar a la educación media superior 64 alumnos, quedando al margen de este nivel de estudios 16 adolescentes veracruzanos de entre 15 y 17 años.

De esos 64 alumnos que ingresan a este nivel, sólo lo concluyen 45, quedando sin poder hacerlo 19 jóvenes, ya sea por reprobación o por abandono de sus estudios.

Esto significa que de 100 niños que ingresaron a la primaria, sólo culminan estudios de bachillerato 45, quedando en el camino 55 jóvenes veracruzanos.

No obstante lo anterior, la realidad del acceso a la educación superior no es mejor. De esos 45 veracruzanos de entre 18 y 22 años de edad que cuentan con estudios de educación media terminados, sólo ingresan 15 a la educación superior (escolarizada y no escolarizada). Peor aún, de esos 15 alumnos que ingresan a este nivel de estudios, egresan únicamente 8 alumnos.

Lo anterior refleja fielmente que la educación en Veracruz está contra la pared, ya que de cada 100 niños que entraron a la primaria, solamente terminan sus estudios de licenciatura 8 personas, quedando en el camino entre primaria y secundaria 20 estudiantes; entre secundaria y la educación media superior se rezagan 35 jóvenes más y entre la preparatoria y la universidad se quedan 37 veracruzanos sin licenciatura.

Adicionalmente, se estima que de cada 8 egresados de licenciatura sólo 1 accede al posgrado (maestría y doctorado), que aunque registra una cobertura cercana al 12% para todos los egresados de este nivel, ni el 10% de los egresados se inscribe en uno, por lo que la matrícula total del posgrado en Veracruz es de sólo 5 mil 315 alumnos.

Además de lo anterior, existen otra serie de problemas, no menos importantes, pero tal vez con indicadores de comparación menos precisos, en los cuales se debe seguir profundizando, entre ellos:

  1. Tanto física como tecnológica, es parte de las causas de los problemas de cobertura, rendimiento y rezago. Los programas especiales creados para la digitalización no han tenido siempre un final feliz.
  1. Gestión pública. Comienza por la diversidad y variedad de entidades dentro de la SEV, la superposición de funciones y la descoordinación entre las dependencias de la secretaría, y el exceso de burocratismo en muchos de los trámites.
  1. Carencia o insuficiencia de las alianzas estratégicas entre los tipos de sostenimiento de las instituciones (público y privado), y entre la educación y el sector productivo.
  1. Ausencia de procesos de rendición de cuentas y por lo tanto de evaluaciones objetivas del sistema educativo.
  1. Internacionalización. Se importa y se exporta poco en materia educativa, entendiendo esto sobre todo en relación con la fuerza técnica capacitada y los avances tecnológicos. También es preciso mencionar que no siempre hay un alineamiento exitoso a las tendencias y requerimientos internacionales.
  1. Profesionalización docente. A pesar de los avances de la reforma educativa, no se garantiza que los docentes tengan el nivel requerido. Sigue siendo baja la oferta educativa en cuanto a formación continua se refiere, especialmente de programas que realmente cubran las necesidades de los docentes.
  • En la educación preescolar hay un docente por cada 12 alumnos, cifra mejor que la media nacional, que es de un docente por cada 21 alumnos.
  • En la educación primaria hay un docente por cada 10 alumnos, cifra mejor que la media nacional, que es de un docente por cada 24 alumnos.
  • En el caso de las secundarias, hay un docente por cada 11.8 alumnos, cifra superior que la media nacional, que es de un docente por cada 16.7 alumnos.
  • Para las preparatorias hay un profesor para cada 16.3 alumnos, cifra ligeramente inferior a la media nacional, que es de un maestro por cada 16.1 estudiantes.
  • Para la educación superior se tiene que existe un profesor para cada 16.7 alumnos, que al compararlo con el promedio nacional que es de un profesor para cada 13 alumnos, Veracruz queda muy atrás.
  1. Es obsoleta y en muchas ocasiones no responde a la calidad de la educación, sino a la conveniencia de los dirigentes.
  1. Politización extrema de la educación. Pone a la educación como instrumento del partido político que esté en el poder, muestra de ello es que algunos de los principales directivos (secretario, subsecretarios y directores generales) no tienen el perfil adecuado y los programas que el gobierno actual lanza desde la Secretaría de Educación como: Enlazatel, Viendo aprendo, Ayudándote a llegar, etcétera, no dan los resultados esperados, así como la corrupción en relación con las resoluciones de algunos trámites.

Con seguridad hay muchos problemas más, pero como punto de partida estos pueden ser motivo de análisis, debate y reflexión para la propuesta de mejoras al sistema.

Por lo tanto, y derivado de ello, considero que como planteamiento inicial se puede pensar en estrategias que, por un lado ayuden a que la Educación de Veracruz salga del rezago que tiene y, por el otro, que de manera paralela se incremente la calidad en todos los niveles y se comience a proyectar la educación del Estado hacia las tendencias mundiales actuales.

Debemos partir del supuesto de que es prácticamente imposible e inviable esperar a salir del rezago en el corto plazo para intentar ponerse a la altura de la educación nacional e internacional, dado que el mundo no se detiene, como infortunadamente sí lo ha hecho la educación en Veracruz.

(Continuará)