Opiniones y Comentarios
Por: Julio Ricardo Blanchet Cruz
7 de abril de 2018

¿Qué pasaría si Usted, amable lector, se entrevistara con un capo de las drogas y las honorables Autoridades se enteraran?  Lo lógico sería pensar que de inmediato le caerían encima los servicios de inteligencia nacional para saber cómo, cuándo y dónde se entrevistó con el maloso; y para qué…

Pero como consecuencia de la violación del Estado Laico por parte de ya saben quién, los religiosos, ya de por sí; pero ahora aprovechando los tiempos electorales, se han desatado…

Lo mismo descaradamente se entrevistan con los capos; que el cura Solalinde vocifera en contra del gobierno federal y opina acerca de cómo debe de ser el próximo presidente…

Y el colmo, aunque últimamente así lo estilan, los cuatro Candidatos a la Presidencia de la disque República, irán hasta la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) para entrevistarse con los ensotanados ¡en privado!…

O sea, que nadie puede enterarse de lo que hablen; por lo que estar al pendiente de las declaraciones que hagan posterior a las entrevistas, es perder el tiempo.  Dirán lo que les convenga que escuchemos…

A menos que vayan a la cueva de los pederastas a confesar sus pecados ante los representantes de su dios en La Tierra; en cuyo caso la visita caería dentro del secreto de confesión y entonces se entendería la secrecia -de la que solo se enteran sus superiores; y éstos informan de lo importante al Vaticano-…

Si puede haber algo peor que las dictaduras, son las teocracias…

Pero regresando con la entrevista del obi$po de Chilpancingo con un capo, también deja claro lo que siempre en este mismo espacio se ha pronunciado: que no son los cárteles de las drogas los que secuestran…

Que no son sicarios -asesinos a sueldo-.  Que ellos tienen su negocio y su negocio no es andar secuestrando, ni robando, ni tienen nada que ver con la trata de personas, o los que roban gasolina…

Vale recordar, reforzando que desde siempre los capos y los religiosos han tenido estrechas relaciones, pues hoy para nadie es un secreto que el Vaticano lava dinero; y cuando los hermanosBeltrán Leyva, fueron a ver a Girolamo Prigione, entonces representante del Papa en México, para decirle que ellos no tuvieron nada que ver en el asesinato del cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo; que fueron los Arellano Félix…

 

La versión oficial que por ese entonces sostuvo algún tiempo el Gobierno Federal, fue que el Cardenal había muerto en un fuego cruzado entre dos cárteles; y hasta lo explicaron con unos diagramas…

Después corrigieron; como ahora los marinos reconocen que tienen responsabilidad en la muerte de dos niñas y una mujer en Tamaulipas, a los que les dispararon desde un helicóptero dejando las perforaciones en el techo de la camioneta…

Y la declaración oficial, regresando con el asesinato del Cardenal Posadas Ocampo, fue que lo confundieron El Chapo.  Cuando confundir al Cardenal con El Chapo Guzmán Loera, es tan aberrante como confundir a la madre Teresa con Gloria Trevi… 

 

Independientemente de que no pudo demostrarse como se puede morir en un fuego cruzado con 14 tiros disparados a quemarropa…

Pero ya dese ese entonces se estilaban las declaraciones estilo de la “Verdad Histórica”; o la de los nueve días de muerta a los pies de su cama de la pequeña Paulette

Lo peor fue, que la visita de los capos a la nunciatura fue sabida de antemano por el entonces procurador General de la República, Jorge Carpizo McGregor, quien fue avisado por el propio Prigione; y nada se hizo para detenerlos, aduciendo que podía desatarse una balacera si lo intentaban.

Cambiando de tema…

 

Primero nos desunen con sus declaraciones electores señalándose los unos a los otros como asesinos, rateros, mafiosos, corruptos y lo que le sigue; y ahora Peña Nieto hace un llamado a la unidad de todos los mexicanos en defensa de la Patria, y lo peor es que todos lo aprueban y secundan…

Pero no dice cómo debemos de defenderla; por lo que se sospecha que todo tiene tufo de un gobierno de coalición.  Si pudieron aliarse para defender a México, sin decir cómo; aliarse para gobernar repartiéndose el pastel, no sería nada remoto…

Porque no se puede pensar en otra cosa, cuando pide que aparte de discrepancias  electorales, debemos de unirnos; pero repito: no dice cómo, o en qué debemos de unirnos para luchar contra el gigante frustrado por su calvicie…

 Si todos los mexicanos, pero todos, dejáramos de ir a las tiendas yanquis y consumir sus productos “alimenticios”, antes de que cantara tres veces el gallo ya los habríamos derrotado, y sin violencia…

Pero pensar que los mexicanos podemos unirnos en detrimento del estatus social, son sueños de opio.  En nuestras manos están el poder luchar por la Patria; pero queremos que otros lo hagan…

Es demasiado sacrificio dejar el confort., a pesar de que ya todo mundo ha sido avisado que gane quién gane nos va a ir cómo en feria.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

jrbcdiariolibertad@nullgmail.com