Dialogando
Por Abel Domínguez Camacho

Ayer 22 de abril de 2018 se llevó a cabo el primer debate de los candidatos a la presidencia, mismo que superó con mucho a los de 2006 y 2012; una muestra de la madurez relativa de nuestra democracia. Los moderadores jugaron un papel más que aceptable y, el formato puede calificarse como novedoso aunque, la variante de mesa de diálogo, restó tiempo valioso para los objetivos del debate.

Previo al debate se empezó a cabildear en la redes sociales respecto al posible vencedor de dicho evento, que está por demás decir, causó una gran expectativa en una parte importante de la sociedad. Ante ese cabildeo opiné y sostengo posdebate, que no es posible precisar un ganador y digo, ganó el Cruz Azul al Morelia porque le anotó dos goles y, así en los deportes y otras actividades medibles. También se debe tomar en cuenta que, bajo ciertos análisis, perdiendo ganas.

De mis apuntes rescato las tres preguntas concretas planteadas por los moderadores, a saber: 1. ¿Qué medidas tomaría para abatir la inseguridad?; 2. ¿Qué proponen para combatir la corrupción, que tengan un efecto en el corto plazo? y,  3. ¿Cuál es el mecanismo para dar seguimiento a sus propuestas de campaña? La estadística ya dio cuenta del número de ataques centrados en el candidato de Morena, siendo este el puntero, yo pregunto ¿qué otra cosa esperaban?

De las pocas propuestas y de los elementos utilizados para atacar al adversario, esperemos que el proyecto editorial #Verificado2018 nos proporcione, primero la viabilidad de las propuestas y, en segundo término, la veracidad de las acusaciones. Acusaciones que cruzaron el escenario de extremo a extremo. Véase el siguiente enlace https://twitter.com/VerificadoMX?lang=es

Los aspirantes iban preparados para atacar y defender, no para exponer y respaldar propuestas concretas, no sabemos si eso sea suficiente para influir en las expectativas de los seguidores que, finalmente, se tendrá que ver reflejado hasta el día de la elección, el próximo 01 de julio. Durante el día “D” se superan las encuestas, estaremos frente al censo electoral con una lista nominal de 89.2 millones de mexicanos. Jugarán un papel importante los jóvenes que votan por primera vez (3.7 millones), los mayores de 50 años (26.7 millones) y, los indecisos.

En mi opinión, ningún candidato resultó ganador del debate de marras y sí hubo un gran perdedor, perdió el pueblo de México. El mexicano promedio estuvo más a la expectativa del lanzamiento de la serie sobre la vida de Luismi en la plataforma de Netflix.