Mal deben andar las cosas en un hospital en donde su personal médico, paramédico y administrativo corre el chusco comentario: “este nosocomio es hospital de día, sanatorio por la tarde y dispensario por la noche”; es decir se realizan cirugías, se atienden emergencias y resultados clínicos por la mañana; por la tarde solo se dan consultas y se dosifican medicinas por la noche. Si tal ocurriera en el Hospital de alta especialidad “Rafael Lucio” de esta capital, entonces la más elevada autoridad del sector tiene una tarea que resolver.