En la década pasada, en San Andrés Tuxtla falleció un alcalde en funciones, lo sustituyó en el cargo su esposa, quien después fue diputada local y federal priista. El alcalde actual es hijo de esa exlegisladora y del finado alcalde de referencia, a poya a su esposa quien es candidata del PAN a diputada local. De igual manera, en Santiago Tuxtla la actual candidata al senado, Jazmín Zapot, es diputada local con licencia y aspira al senado, es madre del alcalde de ese municipio, cuya esposa es candidata del PRD a diputada local. Tal sucede en el entorno de una región veracruzana, pero el síndrome se repite endémicamente a lo largo y ancho de la entidad veracruzana, tal es el signo de nuestros tiempos que nuestra clase política practica y disfruta con el aval del voto ciudadano ¿por qué quejarse?