Línea Caliente
Por Edgar Hernández*

 ¿Pepe, Miguel o Cuitláhuac?

Descartada la señora Sheimbaun de la contienda y a escasos 54 días de la jornada electoral que habrá de definir el rumbo de Veracruz, en la percepción ciudadana ya hay un finalista, una clara intención del voto.

Atrevido e irresponsable mencionar a cualquiera de los tres en la recta final, no así de sus prendas.

En estricto orden alfabético Cuitláhuac García, José Francisco Yunes Zorrilla “Pepe” y Miguel Angel Yunes Márquez conforman la terna sucesoria del gobierno que en siete meses entregará los bártulos de un desvencijado mandato que no supo, no quiso o no pudo conducir.

Cuitláhuac García, colocado en la percepción ciudadana y en las encuestas como puntero por el efecto Peje, se ha comprometido a desterrar de una vez y para siempre la corrupción.

Entre su proyecto de cambio, figura el respeto y autonomía a los poderes judicial, no ejercer venganza alguna contra el gobernador Miguel Angel Yunes, pero si la aplicación implacable de la ley en su contra y concitar a los mejores veracruzanos para gobernar los siguientes seis años.

Cuitláhuac García demuestra tener la mejor preparación profesional estatal, nacional e internacional y el carácter firme para llevar a buen puerto a Veracruz, así como atender en lo inmediato las necesidades apremiantes de seguridad y empleo.

A sus 50 años, espera casarse pronto, seguir viviendo de manera modesta y no permitir abuso de poder alguno.

El hijo de don Atanasio, un izquierdista congruente que ha vivido en la honrosa medianía toda su vida en una modesta colonia de Xalapa, con sus hijos, todos profesionales, está cierto que es posible superar el lastre financiero mediante el orden y la transparencia y, desde luego, con todo el apoyo del próximo presidente de México que a no dudar, según él, será Andrés Manuel López Obrador.

José Francisco Yunes Zorrilla “¡Llámenme Pepe!”, el segundo en contienda, acaso el primero en la preferencia ciudadana, es heredero de una rancia tradición familiar peroteña. A sus casi 50 años tiene claro su proyecto de gobierno sustentado en la seguridad y el empleo.

Lleva 20 años en el servicio público; ha ganado 8 elecciones; ha roto récord de contiendas comiciales cuando fue el dirigente de su partido, el PRI y se cuelga la medalla de la honestidad; no se le conoce ratería alguna y sí haber bajado recursos multimillonarios federales para más de cien municipios.

Está cierto de llevarse la votación producto de la lealtad veracruzana en torno a millares de familias les ha entregado resultados. Le disgusta la mentira, cree en la institución familiar y su umbral de tolerancia es muy alto, pero todo tiene sus fronteras.

La corrupción no es lo suyo.

Pepe no cree en resultados mágicos de rescates financieros o recuperaciones económicas de la noche a la mañana. Va por la reestructuración de la deuda pública y el apoyo total de la federación para la aplicación inmediata de recursos.

Pepe tampoco cree en las venganzas políticas, tan solo la aplicación de la ley y la construcción de un nuevo Veracruz a través de la explotación de los vastos recursos con que cuenta la entidad.

Miguel Angel Yunes Márquez, el tercero en la lista, pero acaso el primero en la preferencia electoral, está listo para arrancar el “verdadero cambio” de Veracruz cuyas bases ya sentó su padre Miguel Angel Yunes Linares, actual gobernador.

Ha sido dos veces alcalde de Boca del Río y una vez diputado local. Afín a la Fidelidad al apoyar la fidelidad, pero después recio opositor a esa causa que la extiende al paso de los años al Duartismo y por estos tiempos a Andrés Manuel López Obrador.

Su proyecto es sencillo pero contundente.

Se compromete a replicar el proyecto Boca del Río que alcanzó un desarrollo modelo, empleo, seguridad y bienestar social, a los 212 municipios.

Yunes Márquez es un hombre de familia y en la política y administración de carácter recio. Finca parte de su estrategia de campaña en lo “guapo” que es y ha planteado un modelo de seguridad pública fincado en el mando único.

Se afirma conocedor del campo y es muy amigable a la inversión privada. Trae el respaldo total del gobernador que es su papá, así como el apoyo manifiesto del presidenciable Ricardo Anaya.

Confía en ganar gracias a la operación político-electoral puesta en marcha por todos los rincones de Veracruz.

Esos son pues, los proyectos de quienes aspiran al máximo cargo de elección popular en Veracruz para el sexenio 2018-2024.

Tocará al pueblo decidir.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo