La proliferación de mantas aludiendo a la aprobación de Cuentas Públicas de Duarte por Ricardo Ahued encuentra explicación en la lucha electoral, concretamente en el pleito por la segunda fórmula al senado de la república. Del mismo modo en que se aplica la metodología para investigar un delito, privilegiando la tesis del beneficiado, en este caso la línea de investigación para llegar a la autoría de esas mantas consistiría en saber a quién conviene que Ricardo Ahued no alcance el número de votos suficientes para superar al de enfrente. Para resolver ese enigma no se requiere de mucha ciencia electoral si se considera la baja competitividad de los candidatos del PRI al senado y por añadidura de la candidata perredista. Elemental mi querido Watson, diría Sherlock Holmes.