Un aproximado de mil candidatos a cargos públicos, tanto locales como federales, renunciaron a contender por un puesto público en la actual contienda electoral por miedo al crimen organizado, obligados por sus partidos o debido a cuestiones personales. A nivel federal los partidos han solicitado al INE la sustitución de 341 aspirantes suplentes y propietarios, mientras que diversas autoridades estatales reportan al menos 660 bajas en los procesos para elección de gobernantes municipales y legisladores locales.

Según una nota publicada por Excelsior, Oaxaca es el estado que más bajas presenta con 306; detrás está el Estado de México, donde 225 aspirantes solicitaron la anulación de su registro; el tercer estado con más cambios de candidato es Chihuahua, con 80; en Guerrero 24 candidatos renunciaron por temor a la violencia, ya que esta es la entidad con el mayor número de políticos asesinados en México.

De entre las bajas totales, 39 casos han sido para senadurías de mayoría relativa y 18 de representación proporcional; por su parte, se presentaron 186 sustituciones para las diputaciones de mayoría relativa y 98 para el caso de las plurinominales.