Al menos mil 230 detenido  en Moscú y otras 21 ciudades de Rusia terminaron este sábado las manifestaciones y los mítines de protesta, unos autorizados y otros no por las autoridades locales, contra la toma de posesión de Vladimir Putin al frente de Rusia en un cuarto periodo presidencial hasta 2024, prevista para el lunes siguiente.

Uno de los detenidos fue Aleksei Navalny, presidente del Fondo de Lucha contra la Corrupción y adversario más irreconciliable del Kremlin. En Moscú y San Petersburgo, el pueblo ruso se manifestó en sitios no autorizados del centro de ambas ciudades, por lo que la Guardia Nacional –unidades antidisturbio, comandadas por quien durante muchos años se desempeñó como jefe de guardaespaldas de Putin, el general Viktor Zolotov– arremetió con violencia contra las personas (la mayoría jóvenes) que participaron en la protesta, a convocatoria de Navalny.

Hubo también enfrentamientos con activistas pro Kremlin, en realidad grupos de cosacos con látigos, que intentaron impedir la manifestación en la capital rusa.

Según luna  nota publicada en La Jornada, el propio Navalny –en otras ocasiones arrestado apenas salía del edificio de departamentos en que vive– esta vez logró engañar a sus vigilantes y llegar a la céntrica calle Tverskaya, donde minutos más tarde fue detenido y llevado a una delegación de policía literalmente arrastrado por efectivos de la Guardia Nacional.

Mientras tanto, sus seguidores siguieron lanzando las consignas contra Putin que los hicieron salir a la calle: “¡Él no es zar para nosotros!”; “¡Abajo el zar!” y “¡Rusia será libre”!, entre otras.