Andrés Manuel López Obrador es un mexicano con vocación política reconocida y testificada por más de 24 años de activismo, desde su natal Tabasco cuando fue candidato del PRD al gobierno de ese estado, bloqueando pozos petroleros en señal de protesta, y la marcha hacia la CDMX para plantarse en el zócalo. Presidente del PRD en Tabasco, presidente nacional de ese partido y creador y presidente de MoReNa sería inconcebible no tener presente a AMLO por sus planteamientos a la ciudadanía mexicana, por su discurso antisistémico, por su lenguaje cercano a la gente, por todo eso no debiera ser considerado como un peligro para México; realmente el peligro parte de quién vota, de una ciudadanía enojada, irreflexiva, desinformada, obnubilada por lo que ve y siente, que no tiene nada que perder y se encuentra apta para escuchar lo que quiere oír, aunque no se le cumpla. Así se establece una patética relación política rayana en el sadomasoquismo social, ni más, ni menos.