Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Toda vez que no he podido entrevistarme con el siempre amigo Dr. Ernesto Rizzo; en cuya plataforma digital -Mundo 40- tuvo a bien el aceptar mi programa de Opiniones y Comentarios durante tanto tiempo; que se pasa volando-…

Por este medio me permito desearle su pronta recuperación, para darle un abrazo y personalmente agradecerle las deferencias que tuvo para conmigo; y a la vez, comunicarle a él y a todos quienes me hacen el favor de apoyarme con sus opiniones y comentarios…

Que el Programa se transmite de lunes a viernes 13:00 a 14:00 hrs. en vivo por

                                                      www.sociedadtrespuntocero.com

Agradeciendo al Doctor Carlos Luna Escudero, directivos y personal de la Plataforma, la amabilidad que han tenido al recibirnos como parte de su programación.

Y ahora sí.  A lo nuestro…

Con relación al debate del pasado domingo entre los candidatos a ocupar la Presidencia; lo que hizo reír a todos los presentes, fue la repetida puntada de Andrés Manuel de decir y esconder su cartera las dos veces que Ricardo Anaya se le acercó…

Por lo demás.  Dicen por ahí, que si no puedes decir nada bueno, mejor no digas nada,  entonces solo haré una pregunta: ¿Estos son -cualquiera de ellos- los que nos van a gobernar?…

Sin dejar de comentar, que desde el ridículo formato; que más parece aplicable a un campeonato de ajedrez en el que el tiempo para mover las piezas es medido; cuando un debate debe ser llevado con orden para que no hablen al mismo tiempo, lo que está muy mal porque nadie entiende nada; pero sin límite de tiempo; y desde luego con el derecho de réplica cuantas veces quieran hacerlo…

De eso se trata.  De valorarlos en sus propuestas.  Y si el auditorio se vacía y las computadoras se desconectan porque aburren a los ciudadanos, será una forma bastante clara de medir la capacidad intelectual y la resistencia física de los que aspiran a la Presidencia…

Ante los ojos de la sociedad, los insultos dejan más mal parado a quien los profiere, que a quienes son dirigidos.  Y si descalificar a los demás es ya indebido, la alabanza en boca propia es vituperio…

“Yo soy el mejor”, como dijo Meade, es arrogante y no le ayuda en nada para llevar agua a su de por sí desprestigiado molino.  Porque además suena en extremo falso; pues él no es así.  El es un hombre sencillo…

Y aunque hay gente que se convierte en su propio personaje -en los actores, en los políticos y sobre todo en los “religiosos” es muy frecuente- coloquialmente podría decirse que se la creen.  Se engañan a sí mismos; pero difícilmente engañan a los demás…

El adoptar una posición falsa, es actuación y no puede sostenerse todo el tiempo.  Los ciudadanos y el público acaban por darse cuenta de la farsa y terminan repudiándolos.

Cambiando de tema…

 

Mientras aquí en “nuestro” México los partidarios de uno u otro candidato adjudican para sus suplicantes el triunfo en el “debate” del pasado domingo -debate que más bien pareció una subasta de fantasiosas promesas que venimos escuchando desde hace décadas-…

En la hermana República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro les ha ganado de calle a sus adversarios y logró su reelección por un periodo más como Presidente de su País.  Lo que finalmente ya se sabía que pasaría…

Por lo que Washington y sus sometidos “aliados” del “Pacto de Lima”, entre ellos México, han desconocido su victoria -como ya habían declarado que lo harían- y se aprestan para aplicarle más sanciones económicas…

Sanciones que repercuten y perjudican más a los ciudadanos que a los oligarcas que las respaldan; quienes tienen años queriéndolo infructuosamente destituir del cargo…

Y aunque alegando que las elecciones no fueron legales volverán a intentar de nuevo desestabilizar a la Nación, se duda mucho que puedan hacerlo; y menos ahora que Rusia y China están abiertamente atrás de el Palacio de Miraflores…

En cuanto a México, cabe preguntarle a Peña Nieto si cree que tiene la autoridad moral para entrometerse, censurar y desconocer la legitimidad de las elecciones; cuando Caracas nunca ha intervenido, interferido o calificado nuestras “elecciones”.  Y más, cuando él llegó de manera ilegal.

Ya de salida…

 

Sin basarse en las honorables encuestas en las que no se les puede creer absolutamente nada, El Bronco va a sorprender el día de las votaciones. Hay mucha gente que está de acuerdo con él.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.