“Contra la base por bola no hay defensa”, dice un adagio del argot beisbolero, esa premisa es análogamente aplicable en el caso de Nestora Salgado, quien de acusada por secuestro y homicidio, pudiera convertirse en senadora porque no encuentra obstáculo alguno pues es candidata por la vía de la representación proporcional. Esa mágica conversión, que sin duda fertiliza la impunidad, corre a cargo de López Obrador quien se empecinó por incorporarla a su redil sin importar los antecedentes bastante conocidos de la señora Nestora Salgado quien, envalentonada por su nueva condición de “activista social” reclama “daño moral” contra quien, como José Antonio Meade, la acusa de secuestradora, quien sigue libre solo por un erróneo procedimiento legaloide.