Línea Caliente

Por Edgar Hernández

 23 de mayo de 2018

¡Se fortalece Pepe en el norte!

A 38 días de la elección la disputa por la gubernatura veracruzana se cierra a tercios registrando un virtual empate técnico entre Cuitláhuac García, quien viene de atrás cerrando vertiginosamente y Miguel Angel Yunes Márquez en la total desesperación deslindándose de Ricardo Anaya.

Previsible un final de fotofinish aunque en una pelea palmo a palmo y centímetro a centímetro, el efecto Morena empuja a la victoria a Cuitláhuac García al persistir en favor de Andrés Manuel López Obrador una preferencia electoral del 52% en la intención del voto.

Para los Yunes azules no son los mejores días.

El diario Reforma señala en su edición de este miércoles 23 de mayo que AMLO puntea en Veracruz y que el último sondeo demoscópico revela un empate técnico entre el hijo del gobernador y Cuitláhuac García (43% PAN-PRD-MC frente al 42% de la fórmula MORENA, PT, PES).

Mientras Pepe Yunes crece en el norte y en la aceptación de amplios sectores de la población, sin embargo, se mantiene a la zaga en espera de que el voto silencioso, el voto de castigo, el voto leal que dio al PRI más de 900 mil sufragios en la última elección para gobernador, lo coloque en la cima.

Para el PAN, sin embargo, el horizonte está dejando de ser azul para convertirse en negro.

Hay días que en que se lanzan los cohetones, otros en los que hay que recoger las varas sobre todo cuando el 55% de los veracruzanos están en total desacuerdo con que el hijo del gobernador –llamado cariñosamente “Chiquiyunes”- busque ser el próximo gobernador con la ayuda del gobierno y de su papá.

Es el 55% de la población –más de cuatro millones de veracruzanos-  repudian tal herencia al más puro estilo de las monarquías, como tampoco están ciertos que siendo gobernador combatiría al narcotráfico y al crimen (26%), que disminuiría la violencia en la entidad (24%) o que acabaría con la corrupción (20%).

La sombra del padre –así como al PRI mata a Pepe- atropella al hijo al considerar la población que desde que empezó el actual gobierno aumento la violencia un 39%, la corrupción se incrementó en un 51% y los principales problemas de la entidad son la inseguridad (64%) y el desempleo (25%).

La intención del voto revela además que de calle los morenos se llevarían las diputaciones federales, el poder total.

En ese escenario y acaso curándose en salud es que este martes 23 el propio aspirante Yunes Márquez se manifestó dispuesto a trabajar (cuando sea gobernador) con Andrés Manuel López Obrador (cuando sea presidente).

Olvidando que en algún momento (22052017) lo llamó “viejo guango” –sin considerar que su papá es más viejo que el Peje-, el aspirante reveló la posibilidad de trabajar “desde la oposición” con López Obrador.

“Yo estoy acostumbrado a trabajar desde la oposición, yo ya trabajé con dos gobernadores que me hicieron la vida imposible y no pudieron. México le guste o no a López Obrador es ya de instituciones muchas de ellas ya muy sólidas”, dijo ante empresarios adelantando la eventual derrota de su aliado natural Ricardo Anaya.

Y ni para qué espantarse, así es la política.

Hoy los focos azules están encendidos en Palacio de Gobierno. Hay preocupación por los dos enemigos que tiene enfrente, el Peje y Cuitláhuac de cara a los dos migueles.

Regresa al mismo tiempo a la memoria la entrevista de fondo concedida Cuitláhuac a este reportero:

“Esta es mi verdad: Es 2015. Tras venir con solo tres puntos en la preferencia electoral entre septiembre y diciembre cuando aspiré a la gubernatura para el 17 de mayo del 2016, a unos días de la elección, crecí -gracias a que Andrés Manuel vino a Veracruz 40 veces- hasta colocarme a tres puntos de Miguel y uno de Héctor Yunes”.

Y agrega:

“Se encendieron las alertas en Los Pinos y de inmediato se ordenó al Secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong iniciar la negociación con Yunes Linares para terminar entregándole la gubernatura”.

¿Cómo?

“Por la vía del fraude”.

“Triunfó la campaña de odio contra Javier Duarte y el PRI gestada por el hoy gobernador en complicidad con Peña Nieto, la misma que hoy tejieron en Perote para bajar a Pepe Yunes”, remata.

¿Hoy va de nuevo?

“Sí. Con toda la experiencia y sabedor de que para el primero de julio, Yunes Linares prepara una elección de estado a través de la compra masiva del voto?

¿Cómo neutralizarlo?

“Por la vía del voto masivo atajaremos el fraude. Ellos ya se dieron cuenta que vamos arriba; que a Pepe ya no le da y que el gobernador se comprometió ante el Presidente a atajar, con todo, a Morena”.

¿Fue una negociación?

“Claro. Fue en Perote y en dos encuentros posteriores más, en el marco de las visitas presidenciales y la Conago. Revise usted el mensaje público de ambos, luego lo que trascendió en la privacidad de la charla que dio lugar a las acciones electorales posteriores en nuestra contra. Todo está muy claro”.

¿Cree que Pepe Yunes juegue para perder?

“Yo creo que no. El es un buen candidato con un mal partido y no creo que permita el fraude. Pepe debe reflexionar. Debe denunciar públicamente que se negoció su derrota porque bien sabe que si pierde, el PRI desaparecerá”.

¿Qué pasará con Yunes Linares si ganara si hijo?

“¿De verdad cree usted que se va a retirar? No nos engañemos. El gobierna y va a seguir gobernando. El maneja la campaña y maneja a su hijo. El aún no ha mostrado su verdadero rostro; trae un proyecto para seguirse enriqueciéndose, tener en un puño al PAN nacional, de hecho tiene en su cancha a Anaya y va por la presidencial… y eso al tiempo, como usted dice”.

¿Usted no es muy popular?

“Lo sé. Me he empeñado en trabajar a ras de piso. Mi caminar me ha restado presencia en los medios; algunos me han atacado muy fuerte, pero yo aguanto vara… Los resultados de mi trabajo se verán el primero de julio con una votación masiva. Tengo a la mayoría de mi lado. Tengo incluso a muchos priistas que está decididos a no permitir que la familia Yunes siga en el poder. Será una votación histórica. Yunes no me alcanzará ni siquiera con el voto de los indecisos”.

¿Será gobernador?

 “¡Seré gobernador, estoy preparado!”, concluyó

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo