Coatepec- 2018-05-2214:23:36- Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

Que la situación tan angustiosa en que vive Veracruz sea una noche mal dormida, que pase para que volvamos a ser un Estado que sabe sonreír, deseó el obispo emérito de Xalapa, Sergio Obeso Rivera, quien este domingo fue nombrado cardenal por el Papa Francisco.

En rueda de prensa celebrada en el Colegio México en Coatepec, el clérigo pidió a los veracruzanos  “no tirar los guantes” y aportar un grano de arena para que pase la “noche mal dormida” que padece la entidad.

“No hay que tirar los guantes. Tenemos que poner un grano de arena para que esta situación tan angustiosa que estamos viviendo sea una noche mal dormida, que esto pase para que volvamos a ser un estado que sabe sonreír”.

Manifestó sentirse sorprendido tras el nombramiento papal y aseveró que en este caso, dada su edad, comprende que no se le propone ser Cardenal para seguir en trabajo para la iglesia católica, sino como un reconocimiento a su servicio y una distinción para Veracruz: “El Santo Padre me dice muchas gracias”.

No implica una tarea especial. Implica hacer lo menos indigno de mí, “mi mano tendida a todos para hablar positivamente de las ideas cristianas, eso seguiré haciendo”.

Obeso Rivera dijo que ha recibido felicitaciones de personajes de la política y de la iglesia: “Muchas personas me han hablado para felicitarme, y en lo cual no hay ningún interés en hacerlo, sino que esta comunicación sale del corazón”.

Entre risas y alegría, Monseñor precisó que aún no cuenta con el boleto de avión para trasladarse a la santa sede, el próximo 29 de junio, para recibir el capelo colorado, junto con otros 13 nuevos purpurados, pues insistió en que fue una sorpresa para él tal noticia.

Cuestionado sobre las agresiones a sacerdotes y religiosos en Veracruz y otros estados mexicanos, expuso: “Debemos tener clara la conciencia de lo que Jesús nos ha advertido siempre, no le vamos a caer bien a todos”, y refirió que no habrá sentimientos odio contra los opositores de la fe cristiana, pues llegará el día en que “la verdad nos hará libres”.