Desde el café
Por Bernardo Gutiérrez Parra

En mis años mozos como reportero, me tocó escribir en el 10 de mayo historias sobre madres que se fletan ese día trabajando como si fuera un día cualquiera, de madres ancianas y enfermas convaleciendo solitarias en la cama de un asilo, de madres campesinas, madres barrenderas, madres obreras y oficinistas, madres taxistas, madres solteras, en fin… Pero ni en mis peores pesadillas llegué a imaginar que reportearía un 10 de mayo a decenas de madres buscando a sus hijos desaparecidos.
Y de unos años a la fecha me ha tocado hacerlo en más de una ocasión.
Este 10 de mayo decenas de madres volvieron a salir a las calles de Xalapa a buscar a sus seres queridos, y una vez más se toparon con la indiferencia de las autoridades.
Las vi caminar sobre la avenida Xalapeños Ilustres con los retratos de sus hijos e hijas sobre el pecho, en sus manos o integrados a una manta. Algunas llevaban la ansiedad e impotencia reflejadas en el rostro. Otras, resignación y todas una tristeza inenarrable.
Llegaron a la Plaza Lerdo a gritar consignas, a exigir que aparezcan sus vástagos, a pedir justicia y respeto a las autoridades que como siempre, las dejaron hacer, las dejaron decir, pero no las atendieron. ¿Recibirlas? ¿Quién? ¿El gobernador? Uy no, no se puede, el señor está muy ocupado.
Y en efecto, el gobernador anda ocupadísimo; tiene que redoblar esfuerzos porque ya bajaron a su hijo del primer lugar de las encuestas por la gubernatura.
El gobernador está trabajando y no las puede atender, lo mismo que el Fiscal que también debe andar ocupadísimo ¿haciendo qué? quién sabe, pero anda muy movido el señor.
Y mientras tanto los expedientes se acumulan. De once años a la fecha van 5 mil desaparecidos y cada día se suman más madres a los colectivos. Más que en busca de consuelo, con la esperanza de encontrar a sus hijos.
Y las verás lector preguntando, tocando puertas, investigando aquí y allá, caminando la legua; escarbando entre los matorrales, siempre incansables. Con la esperanza de que a la siguiente palada aparezcan los restos de ese ser al que han llorado en ausencia y ahora llorarán sobre una tumba.
Y como estas madres xalapeñas, cientos de mujeres salieron este 10 de mayo a buscar a sus niños y jóvenes y a exigir a las autoridades que no las dejen a su suerte y las ayuden a encontrarlos.
Pero las autoridades nomás hacen como que hacen y no hacen nada, dijo una mujer que aparenta muchísimo más de los 39 años que dice tener y busca desde hace dos a su hijo adolescente.
“Voy a llegar hasta él, seguiré buscando a mi hijo hasta el último aliento de mi vida” dijo en Coatzacoalcos, Belén González Medrano.
“Este día quiero que mi hijo desaparecido me dé un abrazo” dijo una madre xalapeña con voz quebrada.
Y al dolor de las desapariciones, hay que sumar el de las agresiones. De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el primer trimestre de este año se registraron en Veracruz quince feminicidios lo que lo coloca como segundo lugar a nivel nacional en ese renglón.
¿Feliz Día de la Madres?
Para cientos de mujeres que buscan desde hace años al ser que acunaron en su vientre y para aquellas a quienes la violencia se los arrebató, no hubo un 10 de mayo feliz. Y si ese hijo o hija no aparecen, quizá nunca lo volverán a tener.
bernardogup@nullhotmail.com