Dialogando
Por Abel Domínguez Camacho

En torno de una mesa de cantina brindaban tres bohemios, perdón, la mesa era de un café donde departían algunos abuelos, unos morenos, otros prietitos pasando por toda la gama de colores que te identifican con tus preferencias electorales. Una mesa de amenas charlas, anécdotas, miradas traviesas, risas y, desde luego, el comentario político-electoral que no puede faltar en este momento; la mesa ha tomado tal dimensión, por el número y calidad de los asistentes que, de repente, se hacen dos hemisferios en toda la temática.

¡Qué cosas con este asunto del periodista que azuzó a los seguidores de AMLO para…! soltó uno de ellos de tez morena, exponiendo sus argumentos al respecto (explicando), palabras más, palabras menos, la conclusión es que eso fue algo ¡inaceptable! y, desde luego, no faltó la réplica poniendo en la mesa algunas declaraciones de conocido historiador y simpatizante de Morena, argumentando que era la misma situación del periodista…la respuesta, morenista, fue que el tal historiador no es la voz del partido y menos de su candidato…no, pues sí.

Muchos ciudadanos hemos venido siguiendo a los actores de este proceso electoral, lo que dicen y se desdicen, directa o indirectamente, lo que prometen a sabiendas de su inviabilidad, la guerra (sucia) entre los candidatos, sus seguidores y asesores…Cambio de la dirigencia nacional a la mitad del camino tiene una explicación, las hipótesis son todas las que se quieran. Que el segundo lugar en preferencias es un pinocho, no tiene precio, perdón, tiene una secuela de actos previos que al parecer no han sido suficientemente explicadas.

He dejado al final al puntero de las preferencias electorales (también tocadas en la mesa, omito comentar por ahora) no por menos importante, por el contrario, en su calidad de única alternativa para un porcentaje de los encuestados. En el posdebate los seguidores y asesores salieron a explicar lo que dijo y hasta lo que no dijo el candidato de Morena, todo tiene una explicación y destaca, con ello, la importancia del espacio vacío: “él quiso decir o calló por que lo estaban atacando”. Él mismo, a través de un video, pidió a sus seguidores que lo defendieran.

El pasado 8 del mes que corre, Gil Gamés firma en Milenio la entrega De la Real Academia de ¨Liópez´, enlistando las “voces” a las que los lectores tendrán que acostumbrarse…Achichincle; Cajamán; Copeteada; Cucar; Diálogo; Empinar; Empresario; Macanear; Mafia del poder; Mafiosillo; Mapachada de angora; Palero; Personeros; Pelele; Prensa fifí; Rapaz; Señoritingo; Serenar y, Títere.

Uno de los últimos fue “cajamanes” al dirigirse a los empresarios…las explicaciones posteriores no se hicieron esperar, especialmente cuando los empresarios se organizaron para responder a los insultos que les propinó dicho personaje y, atentando contra la inteligencia de los mexicanos se limita a decir, amor y paz.

PD Hoy me perdí la oportunidad de la foto con Cuitláhuac García-candidato a gobernador de Veracruz-pasó frente a nuestra mesa pero, la multitud de seguidores no permitieron acercarme a él.