Este jueves, el Senado de Estados Unidos confirmó e a Gina Haspel, como la primera mujer en dirigir la Agencia Central de Inteligencia (CIA), a pesar sus antecedents relacionados con dinámicas de tortura tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Con 54 votos a favor, incluidos seis demócratas, y 45 votos en contra, dos republicanos, la confirmación de Haspel sólo fue posible hasta que la nominada aseguró que se opondría a volver a aplicar el polémico programa de interrogatorios.

La nueva directora trabajó durante 33 años como agente encubierto y solo en las últimas semanas la CIA ha divulgado el destino de algunas de sus misiones, en un esfuerzo de transparencia por lavar la imagen de la agente y cosechar el apoyo de una mayoría de senadores para su confirmación.