Mientras Manuel Huerta, dirigente estatal de MoReNa, sale de Xalapa y se traslada a otras partes de la entidad, y de igual manera lo hace el presidente estatal del PAN Jesús Mancha (ayer uno en Orizaba, el otro en Coatzacoalcos), porque cualquier librito sobre campaña para gobernador así lo recomienda, extraña sobremanera el inmovilismo del Presidente del PRI, Américo Zúñiga, quien se mantiene anclado en esta capital desatendiendo puntos torales de la geografía política de la entidad. Américo está obligado a corresponder la confianza en él depositada y que le es posible estar a la altura de las circunstancias, dichosas circunstancias que ofrecen la oportunidad de agigantarse o de todo lo contrario.