Seis descarrilamientos de trenes en apenas 20 días, provocados para el saqueo de su carga y sin detenido alguno no habla bien de las autoridades encargadas del sector Seguridad Pública en el gobierno del estado. El más reciente pudo tener gravísimas proporciones por el impacto del choque de vagones desprendidos por manos criminales, esta versión proviene de Ferromex pero Protección Civil lo califica de “accidente”. Como fuera, accidente o intención criminal, el evento se suma a una cadena de asaltos ferroviarios que afectan seriamente esa importante vía de abastecimiento y la repetición junto a las coincidencias llaman al “sospechosismo”.