Hace ya muchos años, los suficientes para que los treintañeros no lo hayan visto en televisión, hubo un programa de la tira cómica televisiva en el que ironizaban sobre la arbitrariedad e inoperancia de los cuerpos policiales, por tal decían “la policía siempre en vigilia”, en vez de “la policía siempre vigila”. Lo ocurrido hace unos días en Orizaba lo evoca, y hubiera sido parte de la reseña de ese programa porque indigna y repudia ver a tres policías que arma en brazos arrebatan su mercancía a una vendedora ambulante en el parque El Castillo de la referida ciudad. Ya en la patrulla uno de ellos bajó a zarandear a un joven que grababa el suceso lo subió a la batea de la patrulla con ayuda de dos elementos más, en flagrante violación a los artículos 6° y 7° de la Constitución General. La imagen traducía arbitrariedad, abuso de la fuerza a más de  cómica y patética.