Andrés Manuel López Obrador estuvo en el sur veracruzano, una región caracterizada por su elevado índice de marginalidad y expresa con meridiana claridad la profunda brecha Norte-Sur, acaso hay una correlación entre el grado de marginación y las simpatías hacia López Obrador. Lo que fuere, pero el discurso del candidato de MoReNa temas del orden del día en esa zona: la inseguridad, inequidad social, y conociendo la gran influencia evangelista en la región proclamó “construir en la tierra el reino de la justicia”, ofreció construir dos refinerías, una en Tabasco, otra en Campeche porque será “un presidente del sureste”. Y para olvidar el dislate anterior rectifica y declara estar dispuesto a trabajar con Yunes Márquez en caso de resultar electo, pero asegura el triunfo de Cuitláhuac García. Así de seguro está de ganar.