Crónicas urgentes
Por Claudia Constantino

Para María Teresa (in memoriam)

En México existen pocos días más consagrados que el 10 de mayo. Un día que siempre ha tenido dos caras: de celebración y de reflexión. Pero la reflexión en el último lustro se tornó en balance, en recuentos y finalmente en denuncia. Porque en nuestra historia reciente, es cada vez mayor, el número de madres que claman por sus hijos. Así, como en nuestra más conocida leyenda: la de La Llorona.

Y es que miles de hijos están desaparecidos, han sido asesinados, mutilados y finalmente olvidados, por una sociedad sin madre. Porque entre las mujeres asesinadas de México, que se cuentan por decenas, muchas eran madres, o lo serían de haber tenido futuro. Porque nadie ha podido devolverle a las madres sin justicia, a los hijos de sus entrañas; ni las autoridades, ni la justicia, nadie.

Así que este día vimos a las madres “Lloronas” de México marchar por las calles, ante la mirada indiferente de una sociedad que ha normalizado aquello que de tan horrible no tiene nombre: las mujeres sin marido son viudas, los hombres sin padres son huérfanos ¿cómo nombramos a las madres que pierden a sus hijos? ¿O los padres en esa misma situación?

Los mexicanos tenemos una fascinación por honrar a nuestra madre. La traemos en la boca todos los días:

Alegría… ¡Qué a toda Madre!

Ubicación geográfica… ¿Dónde esta esa Madre?

Valor dietético… Trágate esa Madre

Adjetivo calificativo… Qué poca Madre

Escepticismo… No te creo ni Madres

Venganza… Vamos a darle en la Madre

Accidente… Se dio en la Madre

Efecto visual… No se ve ni madres

Sentido del olfato… Eso huele a Madres

Especulación… ¿Qué es esa Madre?

Superlativo… A todísisima Madre

Sorpresa… Maaaaadresss!

Exceso de velocidad… Va hecho la Madre

Egoísmo… No me dio ni Madres

Sentido del gusto… Eso sabe a Madres

Pasado imperfecto… ¡Qué poca Madre!

Desorden… ¡Qué Desmadre!

Despectivo… ¡Vale Madre!

Alquimista… Lo que toca le da en la Madre

Juramento… Por mi Madre

Mecánica… ¿Cómo funciona esta Madre?

Reclamo… No tienes Madre

Negativa rotunda… ¡Ni Madres!

Pero es una honra de doble moral. Las felicitamos, las reconocemos, les hacemos regalos, pero les negamos la justicia que exigen, y las negamos, al portarnos como unos reales descastados. Puestos en serio, somos capaces de olvidar a miles de madres que viven el horror de haber perdido a sus hijos de la peor manera: a manos de una violencia imparable e impune. No escuché a ningún candidato hoy, comprometerse con esta asignatura pendiente de México, ni salir a consolarlas y ofrecerles una propuesta realmente posible, para que no sean más. Para que nos despierten de esa pesadilla ¿Usted fue a alguna marcha? ¿De qué manera ayudó a sustentar las necesidades de esta causa, que de tan justa no tiene madre? Y este es tan sólo un tema, nos quedamos sin hacer recuento del machismo, la violencia intra familiar, los salarios por debajo de los hombres y un lamentablemente largo etcétera.

 

Cualquier comentario para esta columna que tampoco tiene madre, porque hace poco más de un año que la perdió a: aerodita_constantino@nullhotmail.es TWITTER: @AERODIT