Astrolabio Político

Por Luis Ramírez Baqueiro

“Todos quieren cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse así mismo.” – León Tolstoi.

Mientras México vive el proceso electoral más importante de su historia, en medio de una crisis institucional de credibilidad en los partidos políticos, como consecuencia de la perdida de rumbo, cuando la gente desconfía de los institutos políticos y donde evidentemente no se cuenta más con personajes de alta calidad moral para trazar el rumbo futuro de las nuevas generaciones de políticos.

Un partido marca un parte aguas en el devenir de los procesos electorales, por su contenido programático, de principios, de valores, así como la calidad de quienes conforman su militancia.

Constituido como partido político por el Instituto Federal Electoral el 14 de julio de 2005. El mismo nació vinculado al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Para sorpresa de muchos, el partido que viera su origen en la Asociación Ciudadana del Magisterio (ACM), grupo político reconocido por el Instituto Federal Electoral desde agosto de 2002, vinculado con la hoy ex dirigente nacional del SNTE, Elba Esther Gordillo, tuvo como primer presidente al veracruzano, Tomás Ruiz González y a Jorge Kahwagi como secretario general.

Fue un 28 de noviembre de 2006, cuando el Consejo Nacional de Nueva Alianza eligió a estos personajes para comenzar a conformar su historia.

Desde su conformación este instituto político apostó por la postulación de candidatos propios para enfrentar los procesos electorales federales a la presidencia.

En primera instancia durante la elección presidencial del 2006, postuló al hoy secretario del Trabajo y Previsión Social, Roberto Campa Cifrián.

Ya en 2012, Nueva Alianza apostó por postular un ciudadano vinculado a la academia y a los proyectos ambientalistas, en la persona de Gabriel Quadri, alcanzado una votación histórica superior al millón de votos a nivel nacional.

Bajo esa premisa, el partido que hoy es encabezado a nivel nacional por Luis Castro Obregón, apuesta en Veracruz por seguir esa misma fórmula, aun cuando en el ámbito federal, por primera vez en su historia habrá de ir a las urnas de la mano de una coalición con el PVEM y el PRI.

Ya el pasado 22 de marzo, su presidenta Estatal, Mérida Mar Domínguez se pronunció en contra de los partidos que proponen “un salto al vacío” con esquemas que han probado su ineficacia en otras partes del mundo.

Durante el registro de su candidata a la gubernatura del estado, Miriam Judith González Sheridan, advirtió que hay otros partidos que apuestan por la descalificación de los órganos electorales porque saben que perderán en las elecciones del próximo 1 de julio.

Cierto es, cuando, observamos que se vive un momento crucial para el país, la forma en que se comportan los candidatos de los otros partidos políticos, nos hace reflexionar sobre la necesidad de explotar otras alternativas.

Quizá por ello Nueva Alianza se convierta en esa cuarta vía, que pudiera dar finalmente ese gran cambio de paradigma.

Basados en planes programáticos, principios y valores este instituto político conformado en su mayoría por maestros y ciudadanos desvinculados de los quehaceres políticos experimenta por buscar posicionarse entre el electorado.

Sabedores que es en la educación, la vía para transformar a México.

Teniendo en cuenta que es solo mediante la formación de ciudadanos plenos, identificados con su realidad, con su entorno, como podrá México cambiar el rumbo, es que los veracruzanos debieran voltear a conocer sus propuestas, sin importar por un personaje de mucha experiencia política, que a la larga resulta ser más perjudicial al convertirse en un saco de mañas y vicios.

Hasta donde le alcanzará a Nueva Alianza, solo usted amable lector habrá de tener la mejor de las respuestas.

Sextante.

Vaya que José Antonio Meade ha pegado un manotazo al interior del priismo nacional.

Y es que la llegada de Rene Juárez a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del partido, marca el rompimiento con la losa que le representa el gobierno Peñista.

Ahora, habrán de bajar de la locomotora al otro responsable de la catástrofe que lo mantiene sumido en el tercer lugar de las encuestas, en la persona de Aurelio Nuño.

No nos extrañe ver muy pronto llegar a esa coordinación a un zorro de la política, como lo es el senador Emilio Gamboa Patrón.

¿Habrá de alcanzarle Pepe Meade, o llegó muy tarde el cambio de dirección?

Al tiempo.

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