De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el PIB mexicano logrará una expansión de 2.5% este año, que contrasta con el 2.2% que tenían previsto en noviembre, y se convierte en la segunda corrección consecutiva al alza en la previsión del organismo para el país.

Al interior de su Interim Economic Report, divulgado en el marco del Foro OCDE 2018, elevaron también su pronóstico para el año entrante, desde el 2.3% previsto en noviembre al 2.8% para el próximo año.

Sin hacer alusión alguna al momento político por las elecciones presidenciales, expertos de la OCDE sostuvieron que la ejecución exitosa de las reformas tiene que complementarse en una “nueva ola de cambios que fortalezcan el cumplimiento de la ley y mejoren la calidad institucional”.

De acuerdo con información de El Economista, los miembros de la OCDE consideran que hay una serie de retos que continuarán desalentando a la inversión privada, siendo los más visibles el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la continuidad en la implementación de las reformas estructurales.

Los retos referidos, que reconoce como importantes factores de riesgo para las previsiones; son los altos niveles de violencia, la corrupción, pobreza, inequidad, informalidad y baja productividad.

 Con información del El Economista