Prosa aprisa
Por Arturo Reyes Isidoro

No dijo que el problema de la inseguridad lo va a resolver en seis meses. Expresó que se ocupará en “encontrar” 10 mil millones de pesos, del presupuesto del Estado de 103 mil millones, para aumentar el número de policías operativos, de 12 mil a 22 mil, “bien equipados y bien pagados”.

Pepe Yunes, candidato de la coalición Por un Veracruz Mejor, en un acto celebrado el sábado pasado en Agua Dulce, en el sur del Estado,  dijo que los tiempos de campañas lo son también de promesas cuando se le dice a la gente lo que quiere escuchar, “sin decirle cómo se va a hacer ni de dónde van a salir los recursos para hacerlo”.

La inseguridad es el más grave problema que enfrenta Veracruz. Hace dos años, en su campaña el ahora gobernador Miguel Ángel Yunes Linares ofreció a los veracruzanos que en seis meses acabaría con el problema. Los hechos demuestran que estaban mal sus cálculos y su estrategia porque la violencia no sólo persiste sino que en muchos casos ha aumentado. Falló.

Su hijo, ahora candidato a sucederlo, Miguel Ángel Yunes Márquez presentó el pasado 30 de abril, Día del Niño, sus propuestas en materia de seguridad ante empresarios y lo novedoso que anunció es que se apoyará en “expertos nacionales e internacionales”, entre ellos el exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani.

El problema de la inseguridad merece toda la atención y todos los recursos, incluso todas las buenas intenciones, aunque algunas sean muy pretenciosas, presuntuosas. ¿Cuántos miles o millones de dólares nos costaría a los contribuyentes contratar a Giuliani y qué garantías habría de que su asesoría será exitosa?

No me explico por qué si el joven candidato panista tiene la solución no se la ha dado a su padre y le pide que la aplique desde ya, pues su administración naufraga por el grave problema de la inseguridad y de la violencia y será el lastre más pesado con el que se vaya cuando termine su gestión dentro de seis meses y medio.

Sobre el tema Giuliani, en su “Diario de un reportero” del pasado 3 de mayo, Miguel Molina, periodista veracruzano de talla internacional, desde su mirador en Europa donde reside aunque no pierde su base en Veracruz, recordó:

“Lo mismo hizo Andrés Manuel López Obrador hace dieciséis años y no sirvió de mucho, aunque Giuliani se embolsó alrededor de cuatro millones de dólares y se fue por donde había venido. Pero en ese tiempo Giuliani era solamente un político interesado en ganar dinero. Ahora es parte del equipo legal de Donald Trump, el hombre que basó gran parte de su campaña en la promesa de construir un muro en la frontera con México para que no siguieran emigrando más malandros a Estados Unidos…

¿A qué genio político se le habrá ocurrido la idea de invitar a este personaje que cultiva relaciones tan siniestras como Trump para asesorar a un eventual gobernador panista? ¿No sabían que AMLO lo contrató y no ha vuelto a hablar del tema porque la violencia siguió como siempre, como nunca, en la ciudad de México? ¿Le van a pagar con cemento y ladrillos para el muro de su anaranjado amigo? Lo que no sirvió entonces no va a funcionar ahora…”.

En su mensaje del sábado, Pepe Yunes ofreció “encontrar” recursos para tener policías “entrenados que nos brinden seguridad”. Dijo que “a quienes nos protegen los protegeremos y los haremos parte de la comunidad. Así se resuelve el problema de seguridad. De ninguna otra forma”.

Ayer en Coatzacoalcos amplió detalles al presentar su Plan Estratégico de Seguridad Ciudadana, tal vez en esa ciudad porque junto con el municipio de Veracruz es donde, dijo, se concentra el 70 por ciento de la incidencia delictiva de la entidad.

En tipos de delitos y en cifras presentó un diagnóstico de la situación del Estado, el que todos conocemos porque lo vivimos a diario, o bien de cerca o bien a través de los medios informativos.

Fue preciso. Su diagnóstico lo basó sólo en los delitos que se denuncian ante la Fiscalía General del Estado, con lo que implicítamente dejó entrever que la situación es más grave de lo que señalan las cifras oficiales.

Habló de un plan transversal, esto es, que implicará a todas las áreas de gobierno y que se sustanciará en inteligencia, tecnología y participación ciudadana, con un ingrediente fundamental: ataca el origen y no sólo la causa; transversal también porque expresó que se sustenta en el desempeño económico.

“Si la economía crece, si genera empleos, si logramos redistribuir la riqueza que genera la economía a través del desarrollo, seguramente se va a distender el tema de la violencia y la inseguridad”.

Su plan contempla el establecimiento de un Mando Policial Estatal Unificado y, algo que seguramente celebrarán los policías en activo del Estado, la homologación salarial de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública con los federales, el incremento de sus prestaciones y mejorar su capacitación. También el combate a la impunidad.

Ahí ataca dos de las grandes causas que inciden gravemente en el problema: el desempleo de la población y la mala paga de los uniformados, que finalmente hace caer a unos y a otros en las redes de la delincuencia.

Se propone duplicar, dijo, el número de cámaras de video vigilancia, contar con un C4 y un C5 que se concentre en temas de inteligencia policial, crear Unidades Especializadas de Respuesta Inmediata, rediseñar con eficacia la aplicación de botón de alerta ciudadana digital e instalar botones de alerta ciudadana físicos en zonas estratégicas.

Para el combate a la impunidad propone etiquetar y aumentar el presupuesto de la Fiscalía General del Estado, perseguir el dinero del crimen organizado, capacitar en el nuevo sistema de justicia penal, y hacer análisis de los errores y profesionalización de la trilogía investigadora (policía científica, peritos y fiscales).

No deja escapar otro grave problema que afecta a la población veracruzana: el tema de los feminicidios. Hizo el compromiso de cumplir con las recomendaciones establecidas en las Alertas de Violencia de Género, ofreció relanzar la coordinación estatal especializada en delitos de género, poner en marcha las agencias regionales de género y tomar con seriedad el fenómeno.

Sobre el delito de extorsión, al provenir las amenazas en su mayoría de los penales, propone dotar a los mismos de inhibidores de señales de teléfonos celulares, mientras que en el caso del abigeato, crear una Unidad Policial Especializada y mejorar la coordinación para la vigilancia en las casetas fitosanitarias.

Las medidas las concentraría de preferencia en Coatzacoalcos, Xalapa, Veracruz, Poza Rica y sus zonas conurbadas.

Por lo que se advierte, su plan refleja también su conocimiento del Estado, su experiencia y su contacto en forma constante con los diversos sectores de la población, como el de los ganaderos.

Expresó Pepe Yunes que se quiere ocupar “con seriedad de resolver un problema que nos duele a todos”. Dijo que Veracruz ya no está “para ocurrencias, improvisaciones y frivolidades” ni para “tratar de ganar un voto o tratar de alcanzar un apoyo a través de medias verdades”.

Expuso que  no va a politizar, “nunca lo he hecho, el tema de la seguridad, porque se trata de vidas, de experiencia, que trae repercusiones en materia comercial y económica”. Puntualizó que no va a ofrecer lo que sabe que no le va a alcanzar para poder cumplir.

Insistió en que lo que hay que hacer es resolver “y lo que no voy a hacer en ningún lugar es decir irresponsablemente lo que ustedes quieren escuchar, para ganar un voto”.

Ahora, los veracruzanos, incluyendo los policías y sus familias, tienen que decidir qué opción prefieren y por cuál van a ir a votar.