Responder la pregunta sobre quién ganó el debate entre los candidatos al gobierno de Veracruz es tarea fácil si vamos al bote  pronto, por la carga subjetiva de quien emite su opinión, es decir, cada cual se inclinará hacia el candidato de su preferencia. Pero no olvidemos que la aparición en confrontación directa y en conjunto es solo una etapa del proceso electoral y aún está por verse si el veredicto coincide con el resultado final, pues si bien en los EEUU Kennedy sacó ventaja de su debate y ganó a Nixon la presidencia de ese país, aquí en México en 1994 el debate presidencial lo ganó Diego de Cevallos pero el presidente fue Zedillo. Además, ¿cuántos de los 5 millones de electores vieron el debate? Ese es otro elemento para formular cualquier juicio y pronóstico sobre el impacto de este buen ejercicio democrático. Sin embargo, lo que se ve no se juzga, y en este caso fue obvio que, mientras Cuitláhuac y Miguel Ángel ocuparon sus espacios para acompañar sus planteamientos con la afrenta mutua, Pepe Yunes presentaba con madurez, seriedad y sólida expresión sus propuestas. Si esto último es el rasero para dictar un veredicto sobre quién ganó, la respuesta es por inferencia lógica: Pepe Yunes Zorrilla.