Veracruz- 2018-05-2909:45:40- Víctor Toriz

 

 

La contaminación del río Medio, uno de los últimos ríos que atraviesan el municipio de Veracruz, se convirtió en un grave problema ambiental, de protección civil y de salud pública que autoridades se niegan a atender, aseveró el ambientalista Gaspar Monteagudo Hernández.

En su lugar se observa un afluente de aguas negras que corren al fondo de la barranca rodeada de la mancha urbana en la zona norte de la ciudad, entre una veintena de fraccionamientos y colonias irregulares que arrojan sus desechos al sitio.

“El problema es que se dio un crecimiento urbano que no se planificó, se comenzaron a dar permisos de construcción en la rivera de un río que hoy es un drenaje a cielo abierto, un ecosistema que está agonizando por el excesivo grado de contaminantes”, declaró.

Las especies animales que antes se podían observar ahora son esporádicas, mientras que la parte de selva indudable que sobrevive es un reducto a la distancia que guarda estancada la poca agua limpia que recibe.

El río permanece azolvado en varios tramos, en donde se pueden ver islotes de arena que sobresalen como dunas, en otros puntos la maleza supera la corriente del agua.

En la rivera y flotando es notoria la cantidad de basura que puede encontrarse, desechos domiciliarios e incluso animales muertos que son arrojados como si se tratara de un basurero.

En otros puntos las aguas negras caen de tuberías, algunas clandestinas, otras de las plantas de tratamiento de aguas residuales, que deberían salir limpias.

Problema de salud

Monteagudo Hernández aseveró que el olor y las partículas de contaminantes que se encuentran en el sitio son desprendidas y dispersadas en las viviendas de los alrededores, causando enfermedades entre los vecinos.

Río arriba, en algún punto entre el fraccionamiento Lomas de Río Medio 4 y Tejería, vecinos afirman que se realizan matanzas de ganado en establecimientos al aire libre que funcionaba como rastros clandetinos, los desechos de las reses terminan en el río Medio.

El ambientalista señaló que se trata de un foco de infección que cruza por el frente o el patio trasero de cientos de veracruzanos.

Además, afirma que al no conocerse las corrientes subterráneas, podría estarse contaminando los mantos freáticos que sirven para abastecer los pozos de agua de la zona.

“Me parece que el río Medio está en un punto donde el primer involucrado en reaccionar deben ser los Servicios de Salud, porque es un foco rojo en sanidad, la contaminación termina en las casas, pero no solo eso, sus aguas desembocan al mar y toda esa contaminación está afectando a los peces que finalmente comemos”, detallo.

Pero no solo eso, al haber desaparecido su cauce es una bomba de tiempo que podría explotar en cualquier temporal de lluvia atípica, pues ha dejado de servir para regular las agua de lluvia.

De no tomar medidas, se podría sufrir de inundaciones severas o como ya está pasando, de deslaves y deslizamientos de tierra.

Urge plan de rescate

Aunque la primera vista del río Medio es la de un ecosistema muerto, Gaspar Monteagudo afirma que aún puede resarcirse el daño, el problema es la falta de voluntad.

Dijo que se requiere de un plan integral de rescate, que involucre a todas las dependencias gubernamentales responsables, desde la Semarnat, Conagua, Profepa, así como Secretaría de Salud y el Ayuntamiento.

Pero al mismo tiempo, generar conciencia entre los vecinos, quienes finalmente han participado en la muerte del Río Medio, para que el lugar dejede ser utilizado como un basurero clandestino.

 

 

 

AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO