Xalapa- 2018-05-0514:22:10- Leticia Cruz/ En pleno siglo XXI no se ha logrado consolidar el respeto y la cultura en torno al derecho de las mujeres para regular su reproducción. En estados como Veracruz, a pesar de la gran cantidad de anticonceptivos que existen, así como las campañas de salud sexual y reproductiva, hay una tasa alarmante de embarazos en adolescentes, expuso en entrevista Fernanda Núñez Becerra, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Es una cuestión preocupante, “tremenda” resaltó, sobre todo en un estado que tiene dos alertas por violencia contra las mujeres, una de ellas en torno a los derechos a la salud sexual y reproductiva.

“He investigado justamente desde los inicios de la anticoncepción, cuando se pensaba que el poder regular el número de hijos que uno podía traer al mundo era la clave para poder tener una vida más plena… por eso hablo de Margaret Sanger y de muchas luchas que vemos que por una parte triunfaron al ver que cada vez más las mujeres postergan el primer embarazo o que incluso deciden no tener hijos, pero por otra parte hay otro fenómeno que es que a pesar de que hay tantos métodos en el mundo para la anticoncepción, hay muchas adolescentes que se siguen embarazando sin desearlo, entonces esa es nuestra preocupación”.

En 2015, el estudio “La infancia cuenta en México” indicó que de acuerdo con estimaciones a partir del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e informática (INEGI), en 2014 en el estado de Veracruz la tasa de maternidad en niñas de entre 10 y 14 años fue de 886; mientras que se registraron 11 mil 918 menores embarazadas.

Asimismo, activistas han referido que para este 2018, de acuerdo con el Consejo Estatal de Población (Coespo), en el estado de Veracruz, Xalapa es de las ciudades con más embarazos de mujeres menores de edad.

La situación se agrava, expuso, con el conservadurismo que prevalece y que intenta normar la salud reproductiva de las mujeres, y que mal ve el uso de métodos anticonceptivos, prácticas como el coito interrumpido, “y ni qué decir de cómo se mal ve a las mujeres que deciden no tener hijos, o aquellas que deciden interrumpir el embarazo, incluso estas últimas están criminalizadas”.

Ante el preocupante panorama en torno a los embarazos de mujeres adolescentes, así como a la falta de garantías de derechos a la salud y salud sexual y reproductiva de mujeres en situación de pobreza, quienes son criminalizadas si recurren a la interrupción del embarazo, es notorio que a pesar de la modernidad no se ha logrado consolidar el respeto hacia los derechos de las mujeres, como tampoco han sido del todo eficientes las políticas públicas en torno a educación y salud reproductiva, resaltó la investigadora del INAH.