A pesar de las medidas de seguridad y el reforzamiento en las labores de vigilancia que han sido anunciadas por el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, en Xalapa, capital del estado, los hechos delictivos siguen ocurriendo.

Muchos xalapeños denuncian haber sido víctimas de la ola de asaltos que sigue mermando la seguridad en cualquier parte de la ciudad y sin importar la hora del día, y si uno no ha sido directamente afectado, conoce o tiene algún familiar que ha debido enfrentar esta dolorosa situación.

El pasado miércoles alrededor de las ocho de la noche, en pleno centro de Xalapa y cerca de un reconocido pasaje comercial, la doctora Blanca Williams Victoria se unió a la estadística al sufrir un violento asalto cuando se retiraba de su consultorio.

Las pérdidas por fortuna solamente fueron materiales. Este lamentable incidente es tan solo uno de tantos que a diario ocurren en la capital veracruzana, basta ver los diversos portales de noticias para empezar a dimensionar la situación que se vive no tan solo en Xalapa sino a nivel estatal.

La estrategia de seguridad por parte del Gobierno del Estado sigue fallando; la inversión es mucha pero los resultados son muy pocos. Mientras los índices de violencia no se reduzcan en la Atenas Veracruzana, no se puede hablar de un eficaz combate a la delincuencia, que deje de ser discurso y se refleje en la tranquilidad de cada uno de los ciudadanos