Los Políticos

Por Salvador Muñoz

 

El primer día que regrese del trabajo, entre a casa. Sin mediar palabra, déle una cachetada a la señora. Como es seguro que la haya agarrado desprevenida, caerá al suelo. Acto seguido, allí, déle una patada donde caiga. Por favor, levántela por los cabellos y remate con otra cachetada. A esas alturas, es posible que la señora reaccione y pregunte: “¿Por qué? ¡si no te he hecho nada!”; usted entonces responda: “¡Imagina si me haces algo!”

Era uno de los chistes que contaba don Yrineo, en el periódico donde llegué a trabajar, cuando sabía de un recién casado en la redacción.

II

Mi tocayo llegaba bien preocupado a la mesa de formación donde don Yrineo y yo planeábamos la edición del día siguiente.

–¿Qué te pasa, tocayo?– le preguntaba al ver su cara toda compungida.

–No me alcanza ya la quincena… mi esposa me pide que para la escuela, que para la despensa, que ropa para el niño, que los zapatos… no me alcanza la quincena… creo que voy a pedir un aumento de sueldo…

Don Yrineo, viejo lobo de colmillo largo y retorcido, respondía:

–¿Aumento de sueldo? A mí se me hace que la señora tiene un amante y lo mantiene…

–¿Usted cree, don Yrineo?– respondía mi tocayo con cara más compungida.

–¡Pues claro! Por eso no le alcanza la quincena porque le ha de comprar su ropa, lo ha de llevar a comer a sitios caros…

–¿Y qué hago don Yrineo?

–¡Pues llega y ponle una madriza! Dale cien pesos y dile: “¡Te tiene que alcanzar para la quincena y hasta sobrar!”

El trío en esa redacción terminábamos a las risas…

III

¿Chistes misóginos? ¿Violencia de género?

Recuerdo al candidato del Partido Verde, José Abella, cuando en uno de sus tantos polémicos comentarios, habla de apoyar a las madres solteras “y a las que estén de buen ver, las puedo mantener yo”. Pudiera pensar que un tipo que baila alrededor de una mesa cantando “¡Échame tu voto! ¡Échame tu voto! ¡Échame tu voto!” sólo pretende llamar la atención de potenciales votantes aunque no deja de tener tintes machistas su “de buen ver”, más cuando de acuerdo al comentario de madres solteras, su condición en muchos varones es vista a igual que traer una etiqueta de “Busco hombre”.

IV

¿Violencia de género? ¿Misóginos?

El candiputado (es que es diputado y también candidato, con esta moda de la reelección) Manuel Francisco Martínez Martínez, por el distrito de Tantoyuca, declara en una reunión con vecinos de alguna comunidad de esa zona, que su abuelo utilizaba el machete, que sirve para limpiar la milpa, chapolear el potrero “pero también sirve para otra cosa… sirve para darle de planazos a las mujeres que se portan mal”.

Para la diputada Judith Pineda, las palabras del “Candiputado” es incitación a la violencia y la apología de una forma de cultura machista.

V

¿Machismo? ¿Violencia contra las mujeres?

Renato Tronco, al responder a una candidata, dice: “Y eso que no sabe lo que hace mi lengüita… si supiera (…) y el que yo diga lo que diga, que mi lengua se mueva (…) todavía Tania no sabe lo que mi lengua es capaz de hacer”. Sí, el debate llevado a un juego de palabras, a un albur.

VI

¿Ofensivo? ¿Soez? ¿Vulgar?

Yo pensaba que esto de la agresión a las mujeres en el nivel Abella, Martínez, Tronco y hasta ese grupo de redacción que les cuento de mi tocayo, don Yrineo y yo, era exclusivo de hombres…  hasta que vi que alguien que se declara feminista le dice “Bruta” a una candidata en las redes sociales. Peor. Alguien que se dice defensora de las mujeres, guarda silencio a la ofensa de esa mujer contra la otra mujer.

Las razones, por no compartir la forma de hacer y ver las cosas de esta candidata porque de acuerdo a sus conocimientos, la política tiene que hacerse de otro modo.

No fue todo… al revisar los comentarios (agresiones textuales) que se desperdigaron contra la candidata de Nueva Alianza por el distrito de Xalapa, Angélica Cristiani, puedo jurar que hasta más del 70 por ciento eran de mujeres… ¿el peor enemigo de una mujer es una mujer? Tampoco. Creo que el peor enemigo que uno puede tener, es la intolerancia…

 

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