Parece originada en el seno de un cruel sadismo esa maquinación de repartir volantes “buscando” a la señora Karime Macías precisamente en el vecindario del barrio donde esta vive en Londres, Inglaterra. Pero haciendo abstracción de esa “quema moral” a quien se acusa de latrocinio en contra del presupuesto veracruzano, y advertir las lamentables condiciones físicas y funcionales de la infraestructura hospitalaria de Veracruz, a las cuales asiste en busca de atención a sus problemas de salud la población más vulnerable de la entidad, no debiera existir objeción alguna. Ese procedimiento es drástico y pudiera convertirse en uno de los procedimientos más efectivos en el combate a la corrupción, es quizás extremo, pero si tampoco da resultados entonces a lo de El Bronco, mochar manos.